Wenceslao Bunge, embajador de Argentina en España
Entrevista a Wenceslao Bunge
El embajador de Argentina, sobre la ley de nietos: «Es un hecho que en Argentina va a haber 1.600.000 españoles»
Bunge observa en esta entrevista que el problema del CERA es de España y no de Argentina, celebra la ola de inversiones en su país, las reformas estructuras de Milei y resta importancia a los cruces con Sánchez
Wenceslao Bunge está al frente de la embajada de Argentina desde hace menos de año y medio. Su antecesor, Roberto Bosch, fue convocado por el ministro José Manuel Albares para protestar por las palabras del presidente Javier Milei sobre la corrupción –verdadera– del Gobierno de Pedro Sánchez y el caso de su mujer, Begoña Gómez. Antes, Sánchez había criticado la candidatura de Milei y el ministro Óscar Puente sugerido –falso– que se drogaba. Con estos antecedentes y hasta una amenaza de ruptura de relaciones diplomáticas el aterrizaje en Madrid de Bunge fue de todo menos suave.
Wenceslao Bunge, embajador de Argentina en España. Sobre la mesa una motosierra de juguete
Lejos de actitudes viscerales, de formas cuidadas y elegantes, Wenceslao Bunge, un hombre del mundo de las finanzas, que se salvo de los atentados a las Torres Gemelas del 11-S «porque me adelantaron a la víspera un desayuno de trabajo que tenía allí», tiende a poner paños fríos a las situaciones subidas de temperatura. Quita hierro a la sostenida y admitida «mala relación» entre los presidentes y pone por encima los vínculos trascendentales bilaterales. Dicho de otro modo, las inversiones, la cooperación bilateral, la historia y el respeto recíproco.
–¿En qué punto se encuentran las relaciones entre España y Argentina tras los altercados entre nuestros presidentes?
–Las relaciones entre España y Argentina son muy buenas a nivel país. En ese sentido nunca han estado en riesgo. Otra cosa, son las relaciones personales que puedan tener los presidentes. A mí me toca hablar, defender, promover lo que está haciendo nuestro gobierno, que creo que son unos cambios necesarios y muy efectivos para lo que Argentina necesita. A nivel técnico, con la secretaria de Estado que cubre la región, tenemos una relación excelente y estamos avanzando en muchísimos temas.
–El presidente Milei insistió hace unos días en Chile en una retórica un tanto agresiva contra Pedro Sánchez [le llamó Gobierno de ladrones]. ¿Le preocupa que le convoque el ministro Albares?
–Nosotros tenemos el presidente que Argentina necesitaba. Está impulsando los cambios que el país necesita. Creo que a la gente hay que juzgarla más por lo que hace que por lo que dice. La mayoría de la gente me comenta: cómo nos gustaría tener un Milei en nuestro país. Me lo dicen de muchos países y yo, me enfoco en eso. Por otro lado, muchas de las cosas que dice, como dicen los ingleses, sooner or later después no parece que sean tan erradas.
Argentina produce 900.000 barriles de petróleo por día y terminaremos el año llegando al millón
–¿Bajar la inflación es el mayor logro del Gobierno de Javier Milei?
–Es el más vistoso, es muy medible. Pero para mí el mayor logro que ha tenido este gobierno es volver a reinsertar a Argentina en el mundo. Argentina exportaba carne y exportaba granos. Hoy, además, produce 900.000 barriles de petróleo por día y terminaremos el año llegando al millón. En el mundo solo 19 países producen más por día. Esa matriz [patrón] económica que está cambiando para mí es un logro tan importante o más importante que la inflación. Lo que hay que lograr es cambiar la percepción que el mundo tiene de Argentina, que sea un país que vuelva a ser creíble, institucional para que las inversiones vengan.
–Es un desafío complicado...
–Se está logrando, la prueba es que ya hay 200 billones de dólares aprobados para la inversión en infraestructura, en minería, en energía. Se han eliminado como 17.000 regulaciones y leyes...Yo tengo una lista de las cosas principales que se van logrando que impresiona [lo tiene sobre la mesa]. Bajaron a cero las retenciones [impuestos previos] en acero y aluminio, se redujeron 231 productos mineros, lo mismo con los aranceles de importación de juguetes, de productos industriales, de bienes, de capitales industriales... Son todas cosas pequeñitas, pero que están tratando de hacer a Argentina un país más normal.
–Ese nuevo modelo económico ha desembocado en la desaparición de más de 30.000 empresas.
–Argentina está haciendo una adaptación al mundo que requiere sacrificios de los argentinos, pero está poniendo al país en una plataforma global mucho mejor de la que estaba hace tres años. Argentina tiene que ser competitiva no porque tenga un dólar barato, tiene que serlo porque es eficiente y uno tiene que ver qué es lo que tiene para ser eficiente.
Tenemos recursos naturales, petróleo, gas, minería, la reserva más grande del mundo de litio, tierras raras... Cosas que no se explotaban hasta ahora. Esos cambios requieren también cambios del modelo productivo y de las industrias argentinas. Entonces, claro que van a cerrar empresas, pero se están abriendo muchísimas otras empresas.
Pongo un ejemplo para que se entienda: Fate, la empresa que hacía neumáticos en Argentina. La rueda, como le decimos allá, costaba más de 400 dólares pero importada salía 200. ¿Por qué 47 millones de argentinos tienen que pagar 400 por una rueda cuando importándola le puede salir por 200?
Llevamos 100 años de decadencia y 20 de caída libre
–Con ese potencial, ¿por qué Argentina parece seguir siendo la eterna promesa? ¿Cómo se puede seguir teniendo esos índices de pobreza? [por encima del 30 %]
–Primero, Argentina no es la eterna promesa. Argentina ya había llegado. Para mí es la eterna decadencia, porque son 100 años de decadencia. Uno piensa en la Segunda Guerra Mundial y ¿dónde emigraba la gente? Se iba a Estados Unidos o se iba a Argentina. Cuando Argentina compra la residencia de la embajada en Madrid tenía un PIB per cápita que era tres veces el de España. Hoy el PIB de Argentina es un tercio. Son 100 años de decadencia y 20 de caída libre.
–¿A qué lo atribuye?
–A la mala gestión. Claro que tienen muchos pobres, pero tiene menos. Entonces, no me saque una foto del absoluto, de ahora. Quiero que nos demos cuenta lo que están cambiando las cosas. Claro que una inflación del 20% anual es altísima, es altísima. Pero veníamos del 300. Claro que el PIB per cápita para un país con la riqueza que tiene Argentina es bajísimo. Pero, ¿de dónde veníamos?
–100 años de decadencia, dos y medio de reformas estructurales, de crecimiento, de ordenar la economía... ¿Son suficiente incentivo para generar confianza. Los inversores no están escarmentados?
–El que se quema con leche, ve una vaca y llora. El español se ha quemado un poco con leche. Pero también hay muchos empresarios que les ha ido y les está yendo bien. Y el español que no se de cuenta de lo que está cambiando Argentina, va a hacerlo cuando Argentina esté muchísimo más cara. Cuando este gobierno asumió el riesgo país [prima de riesgo] estaba en 2.000 y hay en 500.
–¿Se necesitan garantías de una reelección de Javier Milei para generar esa confianza?
–Lo que necesita el español es un problema del español. Hoy hay 200 billones de dólares de Estados Unidos que están entrando y no necesitaron una reelección. El que necesita una reelección le va a costar más caro. No pasa nada porque hay suficiente dinero ya entrando a Argentina. Tal vez el inversor prefiera esperar para ver qué pasa, pero le va a salir más caro
–La Cumbre Iberoamericana es la primera semana de noviembre. ¿Nos puede garantizar que el presidente Milei va a estar aquí?
–No le puedo dar ninguna garantía. De aquí a noviembre pueden pasar tantas cosas. Antes hablamos de las relaciones bilaterales, el presidente Milei estuvo con el Rey en muchísimas ocasiones y tiene una relación excelente con España y con su jefe de Estado. Ha visita en varias ocasiones España.
–Visitas de carácter privado no e slo mismo que una Cumbre Iberoamericana. ¿La presencia del Delcy Rodríguez puede condicionar la del presidente Milei?
–Yo no creo que la presencia del presidente Miley va a depender de quien venga o quien no venga. Va a depender mucho más de lo que él tenga en agenda y de las prioridades que él tenga para venir o venir. Él no necesita que venga o que no venga alguien para tomar las decisiones. Si algo ha demostrado durante estos tres años es que él toma sus propias decisiones con la visión que él tiene, con el entender que él tiene para el bien del país.
–¿Qué espera Argentina o qué cree que puede hacer España y la Unión Europea por las Malvinas?
–Reconocer lo que venimos reclamando hace ciento y pico de años que Las Malvinas son argentinas No es que las Malvinas estén cerca de Argentina, las Malvinas están en Argentina. Hay muchas similitudes y muchas diferencias entre Gibraltar y Malvinas. La principal es que España cedió Gibraltar y ahora lo está reclamando. Argentina nunca cedio las Malvinas, fueron invadidas y colonizadas. Es muy, muy, muy diferente a lo que vive España, pero muy alineado en el sentido que estamos con derechos ambos de territorios que que son propios.
Que España decida a quién le da pasaporte, por qué lo hace. que derechos le da, si le permite votar o no. El problema es suyo
–La polémica por la Ley de nietos se destapa al descubrirse que Buenos Aires, a este ritmo, se convertirá en la tercera ciudad con más votantes por detrás de Madrid y Barcelona. ¿Qué opina?
–Yo creo que el pasaporte español es muy apetecible para el mundo, un gran pasaporte. Entonces, si se lo ofrecen... Como dice el dicho: la culpa no es del chancho, es del que le da de comer. El chancho va a comer todo lo que pueda. El argentino no tiene ningún problema, el problema lo tiene España. Que España decida a quién le da pasaporte, por qué lo hace. que derechos le da, si le permite votar o no. Hay países que la gente en el exterior puede votar algunas cosas y no otras. Otros donde la gente no puede votar nada... Los hechos son que si todos los que solicitaron el pasaporte español en Argentina, España se lo otorga, Argentina va a contar con 1.600.000 españoles en Argentina. Es un hecho.
–Lionel Messi va a recibir el Premio Princesa de Asturias en Oviedo dentro de poco. Le parece justo la polémica que se ha generado después de la final en torno a Messi? [en change.org pidieron retirárselo]
–Soy un amante del fútbol, del buen fútbol. Creo que Messi ha sido un ejemplo como deportista a diferencia de muchos otros. En general se ha mantenido fuera de la polémica, fuera de la política. Tiene muchos de los valores que como país nosotros admiramos: el trabajo, el esfuerzo, la resiliencia. Este premio es un premio que se lo dan por su carrera deportiva. Y sería una vergüenza que se los quitaran después de haberse ofrecido, otorgado o a punto de ser otorgado.
No creo que se haya dañado para nada la reputación de Argentina después del Mundial
–¿Cree que la reputación de Argentina ha salido dañada después del Mundial?
–Para nada, pero para nada. El fútbol es el fútbol. Uno lo está viendo ahora con lo que pasó con estos jugadores del Real Madrid con respecto a lo de Ceuta. Dejemos en el fútbol lo que es del fútbol. Argentina llegó a una final con un equipo que nadie creía que iba a llegar tan lejos. Lamentablemente. no jugó como nos hubiera gustado a los argentinos, pero bueno, es el deporte. Politizar esto de esa manera no tiene ningún sentido.
–¿Qué imagen hay de España en Argentina?
–Hay una gran admiración por por España como país. Hay un grandísimo respeto por el Rey. Creo que hay voluntad para que España vuelva a ser lo que fue hace unas décadas que fue el segundo mayor inversor en Argentina.