Entre los lingotes y los votos: la historia de 31 toneladas de oro que estarían frenando las elecciones en Venezuela
La recuperación del oro retenido en Londres desde 2019 es una prioridad en la agenda de negociación entre el chavismo y la oposición
Uno de los principales temas de agenda en el diálogo entre el chavismo y la oposición es la recuperación de 31 toneladas de oro de las reservas internacionales de Venezuela congeladas en el Banco de Inglaterra, un asunto allanado con el reciente restablecimiento de relaciones entre Venezuela y Reino Unido.
Esta cantidad, que equivale al 66 % de todo el oro de las reservas del Banco Central Venezolano, está congelada en el Banco de Inglaterra debido a una disputa de reconocimiento político y legal que comenzó en 2018. Tras las elecciones presidenciales fraudulentas de Venezuela de ese año, el Gobierno del Reino Unido, alineado con Estados Unidos y otras potencias occidentales, declaró que no reconocía la legitimidad de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela.
En enero de 2019, el líder opositor Juan Guaidó fue declarado por la Asamblea Nacional presidente interino de Venezuela tras la declaración de usurpación del poder por parte de Maduro. Tras esto, el Reino Unido le otorgó el reconocimiento político oficial y coexistieron dos administraciones rivales que reclamaban el control del oro.
Juan Guaidó, líder opositor venezolano en una rueda de prensa en Miami
Ante la exigencia de Maduro de retirar el oro, el Banco de Inglaterra se negó a entregarlo alegando que no tenía claro quién poseía la autoridad legal legítima sobre las reservas. Esto desató una batalla judicial en las cortes de Londres que duró años. Aunque la figura de la presidencia interina de Guaidó fue disuelta por la propia oposición a finales de 2022, el litigio civil quedó estancado y los lingotes permanecieron bajo estricto bloqueo preventivo.
La situación dio un vuelco drástico tras la captura de Maduro a manos de fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero y la devastación de los terremotos de junio en La Guaira. Para financiar la reconstrucción nacional sin reactivar el litigio internacional, el régimen venezolano y la oposición firmaron un acuerdo mediado por EE.UU. para retirar la demanda en Londres y transferir la custodia del oro a la Reserva Federal de Nueva York.
¿Qué gana Estados Unidos?
Para la economía estadounidense, una operación por valor de 4.000 millones de dólares es financieramente insignificante. Sin embargo, el movimiento sí genera beneficios indirectos en términos de reputación financiera y ventaja geopolítica.
Una vez trasladado, el oro no entrará en circulación en la economía estadounidense. Los lingotes se depositarán de forma física en las bóvedas subterráneas del Banco de la Reserva Federal de Nueva York. Al tratarse de un activo de custodia que pertenece legalmente a Venezuela, no se inyecta en la masa monetaria estadounidense ni altera el valor del dólar, el consumo o el empleo.
Aunque las 31 toneladas de oro no alteren el mercado internacional de ese metal, el acuerdo para trasladarlas a territorio estadounidense debilita directamente la influencia que el régimen de Pekín ha consolidado en Venezuela y en Hispanoamérica durante las últimas décadas.
China observa con preocupación el giro político en el país sudamericano, exigiendo de manera insistente que se protejan sus multimillonarios activos comerciales y energéticos estatales. Al centralizar la custodia del oro bajo la estricta tutela del Departamento del Tesoro de EE.UU. Washington adquiere un «poder de veto» sobre qué préstamos o deudas pueden respaldar.
El dinero no se liberará de forma masiva, sino mediante aprobaciones específicas proyecto por proyecto, impidiendo que esos fondos se desvíen para pagar deudas preferentes con bancos estatales chinos o financiar contratos de infraestructura con empresas de ese país.
A nivel global, el régimen comunista de China promueve activamente la «desdolarización», incentivando a países bajo sanciones occidentales a realizar intercambios comerciales utilizando el yuan y a resguardar sus ahorros fuera del sistema financiero estadounidense, pero el traslado de este oro a Estados Unidos es un respaldo a la hegemonía institucional del dólar.
¿Qué tiene que ver el oro con los votos?
Al parecer, el tema del oro no excluye, pero sí posterga la agenda electoral en Venezuela. De acuerdo con la estrategia delineada por funcionarios del Departamento de Estado de EE.UU., la estabilización económica se considera un paso previo y obligatorio a la celebración de elecciones.
En este sentido, el oro sería garantía de estabilidad institucional al reestructurar la deuda externa venezolana y financiar la reconstrucción tras los destructivos terremotos de junio pasado. De acuerdo con la visión de Washington, se busca crear un entorno mínimo de estabilidad que impida que una crisis extrema sabotee el proceso de transición democrática antes de llegar a las urnas.
Por ahora, el tema electoral ni siquiera se ha abordado en la mesa de negociación entablada entre el chavismo y la oposición, y el tema de la liberación de todos los presos políticos sigue pendiente.
En lo que se ha avanzado, aunque lentamente, ha sido en el tema de la justicia y la renovación total del Tribunal Supremo de Justicia, que en última instancia podría dirimir un litigio en materia de elecciones. Ciertamente, es un tema fundamental para lograr una transición sostenible, sin embargo, los venezolanos urgen avances en materia de derechos humanos y democracia.