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El Rey Mohamed VI llegando a la sesión inaugural del Parlamento, en Rabat.AFP

El precedente de 2007: así respondió Marruecos a la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla

El Rey Felipe VI y la Reina Letizia tienen previsto viajar a las ciudades autónomas los próximos 13 y 14 de octubre, con la sombra de la invasión de cientos de miles de inmigrantes a Ceuta el pasado mes de julio

El 5 y 6 de noviembre de 2007, el Rey Juan Carlos I y la Reina Sofía protagonizaron una histórica visita a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Fue la primera visita de los Reyes a ambas ciudades y los locales les recibieron con los mayores honores. En ese momento, el Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero presentó la cita como una respuesta a una demanda histórica de los ciudadanos de Ceuta y Melilla. Tan solo tres días antes, durante una rueda posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, contestaba a las preguntas de los periodistas sobre si temían algún tipo de respuesta de Marruecos que «las relaciones de España con el Reino de Marruecos son extraordinarias».

«Son unas relaciones que están basadas en el afecto sincero y en el respeto mutuo», añadía Fernández de la Vega. Unas palabras que, en apenas unas horas, caerían en saco roto, cuando Rabat llamó a consultas a su embajador en Madrid, Omar Azziman, durante «un período indeterminado». En un comunicado del Ministerio de Exteriores marroquí, recogido por la agencia de noticias oficial MAP, el reino alauí tachaba la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla de «lamentable» y recuperaba el término de «ciudades ocupadas» al referirse al territorio español. Sin embargo, la respuesta del país vecino ya se venía gestando desde el momento en el que se anunció oficialmente la visita de SS. MM. los Reyes. Primero, la prensa marroquí empezó a calentar el debate social.

Después, desde Rabat manifestaron públicamente su «profundo lamento y rechazo» y pidieron que los Reyes renunciaran a la visita. El reino alauí volvió a tirar de propaganda al defender su derecho sobre el territorio español y las negociaciones para resolver el estatus de las ciudades autónomas. Un estatus que, lejos de lo que querría el monarca Mohamed VI, nunca ha estado en tela de juicio. Al ver que la visita de Juan Carlos I y Sofía se mantenía, llegó la llamada a consultas del embajador y, para terminar de dinamitar la visita de los Reyes, el 7 de noviembre, el propio Mohamed VI entró en la polémica.

El monarca alauí condenó públicamente la visita de Juan Carlos I y Sofía y, como suele ser habitual en la retórica marroquí, advirtió de que esto podría provocar un deterioro en la relación bilateral entre ambos países. «Ante este acto nostálgico y de una era sombría y superada, las autoridades españolas deben asumir su responsabilidad en cuanto a las consecuencias que pueden poner en peligro el porvenir y la evolución de las relaciones entre ambos países», declaró entonces Mohamed VI. Durante esos días se produjeron, además, manifestaciones en las fronteras de Melilla, concretamente en Beni Enzar, contra la visita de los Reyes.

Ahora, 19 años después, la sombra de Marruecos vuelve a planear sobre la visita que Felipe VI y Letizia tienen prevista para los próximos 13 y 14 de octubre, tan solo un día después de presidir en Madrid el desfile militar por el Día de la Hispanidad. SS. MM. los Reyes habían insistido al Gobierno de Pedro Sánchez en su interés de viajar a Ceuta y Melilla, tras el asalto masivo sobre la primera ciudad autónoma el pasado mes de julio. Felipe VI se ha referido en varias ocasiones a la trágica situación en Ceuta. La última, desde Finlandia, cuando durante su discurso en la cena de Estado ofrecida por el presidente finlandés, Alexander Stubb, advirtió de que «las amenazas, vengan de donde vengan y tengan la intencionalidad que tengan», afectan de por sí a la totalidad de los Estados miembros.

Parece que, desde Rabat, no han generado demasiado ruido sobre el viaje de los monarcas, más allá de algún titular provocativo en la prensa local. Aún toca esperar para ver si Mohamed VI, cuestionado por la actitud de sus fuerzas de seguridad durante el asalto masivo de cientos de miles de sus ciudadanos a Ceuta, responderá igual que ya lo hizo ante la visita de Juan Carlos I y Sofía. De momento, ya hay alguna señal. El soberano advirtió este viernes, en su discurso de apertura del año legislativo ante el Parlamento, de que la relación entre ambos países nunca debe ser objeto de «presión, amenaza ni chantaje».