Un automóvil arde en la plaza de la República de París
El primer ministro francés señala al izquierdista Mélenchon por los disturbios: «Es su responsabilidad política»
Ambos políticos se enzarzaron en una bronca a través de las redes sociales
El primer ministro francés, Sebastien Lecornu, no se cortó anoche en medio de los «históricos disturbios» que azotaron a Francia y acusó directamente al líder del partido de extrema izquierda 'La Francia Insumisa' y candidato a la presidencia francesa, Jean-Luc Mélenchon, de ser el «responsable político» de los sucesos.
Justo cuando se dirigía a la Prefectura de París para visitar y felicitar a los agentes de Policía que intervinieron, y que todavía estaban interviniendo, en los dramáticos disturbios Lecornu leyó un mensaje de Mèlenchon en las redes sociales que le hizo saltar.
«En París, el mando aberrante ha abierto la puerta al caos. Los jefes ya no saben qué hacer, la tropa tiene miedo y se desata» afirmó el izquierdista radical señalando a la Policía. A lo que Lecornu le respondió que «hacer recaer en los jefes de la policía la responsabilidad de las violencias es una inversión peligrosa y cínica de las responsabilidades».
Pero fue aún más allá y directamente le espetó que «empiece entonces por designar claramente a los responsables, es decir, a aquellos que saquean y destruyen. No se puede llamar a cesar las violencias mientras se proporcionan excusas a quienes las cometen. Es SU responsabilidad política» (con el «su» resaltado en mayúsculas).
Jean-Luc Mélenchon, líder de 'La Francia Insumisa' y segundo en las encuestas de las próximas elecciones presidenciales francesas del próximo mes de abril, participó este sábado por la tarde en una de las manifestaciones celebradas en París contra el coste de la vida, la excusa que pusieron los temidos 'chalecos amarillos' junto con otras organizaciones radicales para entrar en las protestas estudiantiles que vienen teniendo lugar desde hace un mes. Junto a Mélenchon participó también el polémico alcalde de la localidad de Saint Dennis, Bally Bagayoko, que ya anteriormente justificó la violencia juvenil.
Mientras el izquierdista radical se manifestaba, a unos kilómetros de distancia ya se estaban registrando unos gravísimos disturbios que la Prefectura parisina ha calificado de «históricos» por el número de detenciones, hasta 855 solo en la capital francesa, 1.800 en la totalidad del país.
Sin embargo, Mélenchon repartió sonrisas entre sus acólitos que le respaldaban en la marcha. Hasta que llegó la noche y vistas las consecuencias de los incidentes, el radical envió un mensaje en el que, además de responsabilizar a la Policía, hacía un llamamiento a los suyos: «Aquellos que comparten nuestra lucha no tienen nada que hacer en el pillaje, en el saqueo». Ni una palabra sobre los ataques a los policías o los incendios.
Ya era tarde. Decenas de barricadas de fuego se extendían por la ciudad, cientos de comercios habían sido saqueados (670 según los últimos datos) e incendiados. Y más allá de París, los violentos llegaron a asaltar ayuntamientos como los de Marsella o Lille e incluso redujeron a cenizas el histórico edifico del Ayuntamiento de Limoges, del que tan solo quedó en pie la fachada.
En total, según explicó ya de madrugada el primer ministro francés, se registraron un total de 1.800 detenciones, 855 solo en París y este domingo el prefecto de Lyon, Étienne Guyot, donde el edificio de la oficina de turismo también fue pasto de las llamas, ha afirmado que en esta ciudad francesa se ha detenido a 160 personas, lo que hace pensar que esos 1.200 detenidos en total será una cifra superior al final del recuento.
Desde el comienzo de las protestas, hace ahora un mes, la izquierda radical de 'La Francia Insumisa' ha estado bajo sospecha de sostener la tensión. El propio primer ministro francés, Sebastian Lecornu, afirmó el sábado por la tarde, en plenos disturbios que «grupos de ultraizquierda han organizado la violencia en varias ciudades de Francia; unos delincuentes se han mezclado en ello para saquear y destruir». Y advirtió que «a aquellos que quieren hacer de estas violencias 'un calentamiento' antes de la elección presidencial, se lo digo claramente: no nos dejaremos intimidar. Nadie impondrá su agenda política por la violencia».