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El presidente de El Salvador, Nayib BukeleEFE

Bukele lanza una operación militar para rescatar a cuatro salvadoreños secuestrados por las bandas de Haití

El presidente de El Salvador amenaza con una respuesta más contundente si los técnicos aeronáuticos no son liberados sanos y salvos

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha anunciado una operación militar para rescatar a cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños desaparecidos en Haití tras un ataque de bandas armadas. Bukele ha exigido su liberación inmediata y ha advertido de que habrá una respuesta militar más contundente si los hombres no regresan sanos y salvos: «El ataque de hoy no es nada comparado con lo que se avecina si no liberan vivos a los cuatro rehenes», ha advertido Bukele en redes sociales en idioma criollo, en un mensaje dirigido a los pandilleros responsables del secuestro. El presidente salvadoreño ha añadido que sus palabras no debían interpretarse como amenazas vacías.

Los cuatro técnicos forman parte del contingente salvadoreño integrado en la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), una misión multinacional respaldada por Naciones Unidas que colabora con la Policía haitiana en la lucha contra los pandilleros y las organizaciones criminales. El ataque pone a prueba la fuerza internacional que intenta frenar el poder de las pandillas haitianas.

El secuestro es algo personal para Bukele, que ha hecho su nombre al erradicar las pandillas en El Salvador cuando era uno de los países más peligrosos de Latinoamérica.

El modelo de Bukele contra las pandillas

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha debilitado gravemente y desmantelado las estructuras de liderazgo de dos grandes organizaciones criminales, la pandilla criminal Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18, mediante una ofensiva de seguridad masiva y de mano dura. Puesta en marcha bajo el régimen de excepción declarado en marzo de 2022, la ofensiva ha supuesto la detención de más de 90.000 pandilleros y colaboradores, ha reducido de forma drástica la tasa de homicidios del país y ha dado a Bukele una enorme popularidad entre los ciudadanos.

El régimen de excepción. Implantado en marzo de 2022 tras un repunte de homicidios durante un fin de semana, suspendió garantías constitucionales, como el derecho a un abogado y la libertad de reunión, y permitió detenciones masivas sin orden judicial.

Encarcelamiento masivo y megacárceles. Más de 90.000 personas han sido encarceladas, lo que llevó a construir centros de máxima seguridad como el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT).

Una emboscada contra el contingente internacional

Los hechos se produjeron el domingo 18 de octubre en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, en las afueras de la capital de Haití Puerto Príncipe. Según las Fuerzas Armadas salvadoreñas, el vehículo blindado en el que viajaban los cuatro hombres fue atacado con armas de fuego y explosivos hasta incendiarse.

Los militares consiguieron abandonar el vehículo en llamas, pero desde entonces se perdió el contacto con ellos. Los intentos de localizarlos por tierra y aire se han visto dificultados por la intensidad de los ataques de las pandillas. Los helicópteros salvadoreños enviados para prestar apoyo también han sido atacados.

Bukele ha subrayado que los cuatro hombres son técnicos aeronáuticos y no personal destinado a operaciones de ataque contra las pandillas. Según ha explicado, la misión salvadoreña está integrada por pilotos y personal técnico cuya principal tarea consiste en realizar evacuaciones médicas y salvar vidas.

El presidente no ha precisado qué unidades participarán en la nueva operación ni cómo se coordinará con el resto de las fuerzas internacionales desplegadas en Haití.

Haití moviliza recursos para lograr su liberación

El Gobierno haitiano ha calificado la liberación de los cuatro salvadoreños de «prioridad absoluta». En un comunicado difundido el miércoles, informó de una reunión de alto nivel en la oficina del primer ministro para evaluar las operaciones en curso y determinar las medidas necesarias para reforzar la respuesta, en coordinación con la fuerza internacional.

«Se están movilizando todos los recursos necesarios para alcanzar este objetivo», se ha señalado desde el Ejecutivo haitiano.

Por el momento, no se había confirmado públicamente que las autoridades dispusieran de pruebas de que los cuatro hombres continuaban con vida. Tampoco se había identificado oficialmente al grupo responsable de su desaparición.

La zona donde se produjo la emboscada está bajo la influencia de organizaciones criminales como Chèn Méchan, Kraze Barye y 400 Mawozo. Algunos de sus dirigentes han recibido sanciones por parte de Estados Unidos y Naciones Unidas.

Una misión internacional bajo presión

El secuestro supone un nuevo desafío para la fuerza multinacional desplegada para ayudar a Haití a recuperar el control de su territorio. El contingente cuenta con más de 2.000 efectivos sobre el terreno y reúne a personal de distintos países, entre ellos El Salvador, Chad, Jamaica y Guatemala.

La misión pretende reforzar a la Policía haitiana frente a unas bandas criminales que han extendido su influencia por Puerto Príncipe y otras zonas del país. La violencia ha provocado el desplazamiento de cerca de 1,5 millones de personas, según Naciones Unidas.

El Salvador ha ampliado recientemente el marco legal de su participación en la misión durante un año más, con autorización para desplegar personal civil y militar según las necesidades de la operación. La fuerza internacional ha recibido, además, una prórroga de su mandato hasta marzo de 2027.

La crisis de seguridad ha amenazado también los preparativos para las primeras elecciones generales de Haití en más de una década. La capacidad de las autoridades para garantizar la seguridad de la población y de los propios efectivos internacionales será determinante para el futuro del proceso político.