El futuro de Jair Bolsonaro tras la fuga de su hijo Flavio
El presidente del Senado, David Alcolumbre (Unión Brasil), le propondrá a Lula que indulte al expresidente condenado a 27 años y tres meses de prisión (ahora domiciliaria) para pacificar el país y si se niega intentará sacar adelante una amnistía
El ex presidente brasileño, Jair Bolsonaro
Brasil va de shock en shock. Cuando el país empezaba a asimilar el sorprendente triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones, la fuga de Flavio Bolsonaro se convirtió en la noticia estrella. Difícil de encajar, el senador del Partido Liberal (PL), que estuvo a un paso (tres puntos) de convertirse en presidente, sorteó todos los controles fronterizos y cruzó a Argentina con su pasaporte italiano.
La secuencia, propia de un guion de cine de suspense, terminó con el excandidato, su mujer y su hija en Miami, donde el presidente Donald Trump les abrió las puertas como antes hiciera con su hermano Eduardo Bolsonaro.
En Brasil, todavía cuesta creer que haya pasado lo que ha pasado y los seguidores de la familia Bolsonaro, que soñaban con ver en libertad al jefe del clan, no ocultan su malestar.
Para calmar los ánimos y por interés propio, el presidente del Senado, David Alcolumbre (Unión Brasil), ha declarado que, una vez que el escrutinio oficial haya concluido, hablará con el presidente Lula da Silva y le propondrá, por el bien de Brasil, que le conceda un indulto a su antecesor en el Palacio de Planalto.
Jair Bolsonaro cumple una condena de 27 años y tres meses por intento de golpe de Estado. Al expresidente, la Corte Suprema (Tribunal Supremo en España) le consideró el cabecilla de los asaltos que se produjeron contra las sedes del Legislativo y del Ejecutivo en Brasilia después de su derrota frente a Lula hace cuatro años.
Bolsonaro cumplió parte de la pena en la cárcel, pero por motivos humanitarios le concedieron la prisión domiciliaria. Su salud es delicada y se ha tenido que someter a varias intervenciones quirúrgicas por las secuelas sufridas durante un atentado. Un individuo le asestó varias cuchilladas en el abdomen durante la campaña de las primeras elecciones a las que se presentó.
Entre las prioridades de su hijo Flavio, si llegaba a la Presidencia –quizás la primera–, estaba la de indultar al expresidente. Tras la derrota, esa posibilidad parecía estar descartada, pero ha vuelto a colocarse sobre la mesa con el plan de Alcolumbre, como recoge el diario Folha de Sao Paulo.
El indulto sólo lo puede conceder el jefe del Estado. Lula, mientras ha estado en el Gobierno, ha rechazado en reiteradas ocasiones esa posibilidad y también se ha ocupado de que no pudiera salir adelante una ley de amnistía. Pero ahora, la configuración de las Cámaras es diferente y el líder del PT (Partido de los Trabajadores) no tiene mayoría ni en el Congreso ni en el Senado.
El Partido Liberal (PL) y los partidos satélites con los que ha pactado tienen el control de ambas cámaras. De ese modo, Davi Alcolumbre propone ocuparse de que ese acto de clemencia, de una forma u otra, se haga realidad. Si Lula se niega a firmar un «indulto humanitario», él ha expuesto que se encargará de que una ley de amnistía llegue a buen puerto. Siempre y cuando a cambio le garanticen que seguirá siendo el titular de la Cámara Alta.
Nada es gratis en política y mucho menos en Brasil –o en España.