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Este sorteo pone en juego un total de 770 millones de euros

Así funciona la Lotería del Niño 2026: fecha, premios y claves

Al haber tres reintegros (el del primer premio y dos extracciones especiales), la estadística dicta que uno de cada tres décimos recupera lo invertido

Si el sorteo del 22 de diciembre representa la tradición y la ceremonia pausada, la Lotería del Niño es sinónimo de agilidad y eficacia matemática. El próximo 6 de enero de 2026, día de Reyes, el Salón de Sorteos de Loterías y Apuestas del Estado volverá a abrir sus puertas a las 12:00 horas para celebrar este segundo asalto a la fortuna.

A diferencia de la Navidad, aquí no verás dos bombos gigantes girando durante cuatro horas, el Niño utiliza el sistema de bombos múltiples, un mecanismo mucho más dinámico donde hay un bombo para cada una de las cinco cifras del número y otro para el premio —esto permite que el sorteo sea de apenas 30 minutos—.

En cuanto al reparto de la lluvia de millones, este sorteo pone en juego un total de 770 millones de euros, una cifra que supera a ediciones anteriores. El primer premio reparte 200.000 euros al décimo, una cantidad perfecta para tapar agujeros o dar la entrada de una vivienda.

El segundo premio entrega 75.000 euros al décimo y el tercer premio otorga 25.000 euros al décimo. Este último es especialmente codiciado porque marca el límite fiscal y entra íntegro en el bolsillo del ganador sin pasar por la caja de Hacienda, mientras que los dos primeros sí sufren la retención del 20 %.

Generosidad en premios menores

Pero la verdadera clave que convierte al Niño en el sorteo favorito de los expertos no es la cuantía de los premios gordos, sino su generosidad en los premios menores. La estructura del sorteo está diseñada para que «toque más»: destina casi un 30 % del fondo a los reintegros, frente al 10 % de la Navidad.

Al haber tres reintegros (el del primer premio y dos extracciones especiales), la estadística dicta que uno de cada tres décimos recupera lo invertido.

Si sumamos esto a la gran cantidad de terminaciones y aproximaciones, las probabilidades de no irse con las manos vacías se triplican respecto al 22 de diciembre, convirtiendo al 6 de enero en la mejor oportunidad del año para rentabilizar la ilusión.