El objetivo del Gobierno es penalizar los combustibles fósiles
Mercado
El Gobierno subirá el precio del carburante y los coches de combustión para favorecer la venta de eléctricos
A la espera de un nuevo paquete de ayudas a la compra de coches eléctricos que no llega nunca el Ejecutivo habla ya de encarecer el gasóleo y los coches con motor térmico
En la semana en la que se debería haber aprobado la prórroga del Plan Moves III, desaparecido desde su no aprobación en el Congreso dentro del paquete ómnibus el pasado mes de enero, el Gobierno no sólo no ha concretado su renovación sino que ha abierto la puerta a subir el precio del gasóleo y de los coches con motor de combustión con la intención de favorecer las ventas de eléctricos.
Todos contra la combustión
Durante el Foro Anfac del pasado jueves, el secretario de estado de Energía, Jorge Groizard, anunciaba que el Ejecutivo trabaja sobre un nuevo impuesto a los coches diésel con la intención de fomentar las ventas de coches eléctricos.
El gasóleo es hoy por hoy el gran enemigo
El miembro del Ejecutivo hizo referencia al modelo Noruego, donde más del 90 % de las ventas son eléctricas, pero sin entrar en detalles como la red de cargadores con la que cuentan en Noruega o la renta per cápita de aquel país, que triplica a la de los españoles, con casi 90.000 euros frente a los 33.000 de España.
El modelo noruego
El modelo noruego no solo penaliza con impuestos la compra de coches de combustión, sino que favorece la venta de coches eléctricos eximiendo a sus compradores del pago del IVA mientras que los que optan por un coche de gasolina o diésel deben hacer frente a un impuesto extra de un 25 % del valor del vehículo.
En ese mismo Foro el ministro de Industria Jordi Hereu transmitió un mensaje muy similar que apenas 24 horas después fue respaldado por Sara Aagesen, ministra para la Transición Ecológica, anunciando que el impuesto al diésel debería llegar cuanto antes: «necesitamos que ese impuesto al diésel llegue lo antes posible, es un objetivo de este Gobierno».
Noruega tiene muy poco que ver con España en materia de electrificación y coche eléctrico
En paralelo hace ya meses que el Gobierno español a petición de Bruselas valora la posibilidad de eliminar los beneficios fiscales de los que goza el gasóleo frente a la gasolina, lo que supondría un incremento del precio del litro de gasóleo de unos 11 céntimos.
Esta subida de precio lo igualaría a la gasolina, con lo que desaparecería una de las principales ventajas que todavía encuentran en el diésel sus defensores. Nadie hace referencia a lo que podría ocurrir con los mismos de profesionales del transporte que consumen centenares de litros de este combustible cada mes.