El problema llega siempre de unos pocos que no cumples las normas

El problema llega siempre de unos pocos que no cumplen las normas

Caravaning

Guerra contra el caravaning: los ayuntamientos se blindan contra los vehículos cámper y las caravanas

Turistas y residentes se quejan del comportamiento de unos pocos por el que hace años que ya paga todo el colectico

La epidemia de Covid marcó un antes y un después para el fenómeno de los vehículos tipo cámper y las caravanas, que han multiplicado su número durante los últimos años y están generando problemas de convivencia en numerosas localidades.

El problema es relativamente sencillo, aunque la gran mayoría de los usuarios de este tipo de vehículos son civilizados y cumplen con las normas de convivencia, hay un pequeño colectivo de usuarios que son todo lo contrario.

Casi todos son civilizados

El problema es que muchas veces aunque los ayuntamientos les ofrecen zonas de pernocta perfectamente habilitadas, vigiladas e incluso con baño, ellos eligen irse a dormir justo en plena playa frente al mar o al pie de la montaña, en lugares no habilitados que provocan actitudes muy poco civilizadas, pues en muchos casos no tienen ni siquiera baños.

Muchas veces no quieren usar las zonas habilitadas y quieren dormir frente al mar

Muchas veces no quieren usar las zonas habilitadas y quieren dormir frente al mar

Tras años de problemas, los ayuntamientos han aprendido y están poniendo en práctica determinados procedimientos que impide a los campistas quedarse en los pueblos.

Para empezar conviene saber que de acuerdo con la DGT el fenómeno del cámper y las caravanas está permitido en toda España mientras los usuarios duerman en el interior pero no acampen, de hecho la diferencia más importante está en el matiz de pernoctar o acampar.

Pernoctar o acampar

De hecho las dos únicas normas son que pueden aparcar en los mismos sitios en los que está permitido y puede estacionar un turismo pero no pueden sacar avances ni toldos ni mesas ni nada parecido, lo que se consideraría acampada.

Los ayuntamientos desoyen en muchos casos esta normativa y se toman la justicia por su mano, algunos por ejemplo han optado por poner arcos de entrada a las zonas en las que suelen estacionar las caravanas y los vehículos cámper, lo que les impide la entrada, pues literalmente no caben.

Arcos y galibos como este impiden la entrada de caravanas

Arcos y galibos como este impiden la entrada de caravanas

Otros ayuntamientos apuestan directamente por prohibir a las caravanas y cámper circular por los núcleos urbanos con una señal que no está reconocida por la DGT pero es legal su uso…

Por último otras localidades han optado por prohibir aparcar en todo su territorio excepto en las zonas en las que está expresamente permitido, lo que provoca que no puedan aparcar ni dentro ni fuera de los núcleos urbanos, con lo cual si aparcan para dormir pueden llevarse una multa de 200 euros.

De la misma forma las ordenanzas municipales permiten también poner límites a los horarios de aparcamiento, al prohibir aparcar por la noche directamente no pueden quedarse a dormir.

También se usan señales de prohibición

También se usan señales de prohibición

Este año vemos pueblos y localidades que retuercen la ley y las ordenanzas municipales para mantener a raya a caravanas y vehículos cámper.

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