Imagen de la nueva etiqueta rosa de la DGT sobre un coche
Tecnología
Así es la nueva etiqueta rosa que ha creado la DGT para los coches que no existe en ningún otro país del mundo
El organismo amplía el catálogo de etiquetas con este nuevo distintivo que identifica a una categoría de coches muy especial y poco conocidos por ahora
Las etiquetas medioambientales nacieron en 2016, entonces muy pocos conductores podía imaginar lo que se les venía encima con la llegada de aquellas etiquetas que ha sacado de la circulación a millones de coches.
El paso del tiempo ha traído la polémica a las etiquetas, pues se trata de una clasificación profundamente injusta de los automóviles que no sigue criterio muy racionales para mandar al desguace a determinados vehículos, pues el etiquetado se basa en el año de fabricación de cada coche y no en sus emisiones reales.
Mal etiquetado
Hace solo unas semanas que se habló incluso de una actualización de las mismas pero parece que el asunto está aparcado. Ahora la DGT aumenta el número de etiquetas con esta nueva de color rosa que afortunadamente no se corresponde con ninguna nueva limitación a la circulación.
La nueva etiqueta no es medioambiental
En este caso la etiqueta rosa hace referencia a una nueva categoría de vehículos en pruebas. Se trata de un distintivo que deben lucir aquellos coches que reciban la autorización para circular en modo de pruebas, pero no cualquier prueba, sino las relacionadas con la conducción autónoma.
Pruebas de funcionamiento
España quiere convertirse en un país líder en materia de conducción autónoma en Europa, para lo cual ha creado esta nueva etiqueta para los vehículos que circulen en modo de conducción autopilot y hayan recibido la autorización especial para poder hacerlo, pues cualquier fabricante no puede poner en la calle coches autónomos, sino que deben superar una serie de condiciones mínimas.
La etiqueta simula un coche con los ocupantes en modo salón
La pegatina es similar a las medioambientales e incluye tres elementos fundamentales, por un lado un código QR en el que se explica que forma parte del programa, la propia matrícula del vehículo y un código de autorización.
En Estados Unidos, donde la conducción autónoma está infinitamente más avanzada que en España, se han registrado numerosos accidentes con coches que circulaban en este modo, por lo que convendría valorar la pertinencia de esta decisión.