Una multa por exceso de velocidad en Barcelona
Práctico
La DGT se entera del truco que usan miles de conductores para que les quiten multas por exceso de velocidad
Cada vez más conductores intentan hacer valer sus derechos en la carretera ante lo que denuncian como afán recaudatorio de la DGT
De acuerdo con abogados expertos en seguridad vial y conducción, cada vez que la DGT nos pone una multa, lo cual es más habitual cada vez, el conductor tiene el derecho y el deber de luchar por sus intereses, incluyendo los conocidos recursos o pliegos de descargo que dejan en el aire la aplicación de la multa.
Por ejemplo hace años que hubo un problema con los radares de la DGT llamados Velolaser de última generación. En este caso el problema no estaba en los radares, sino en los soportes con los que los sujetaban, que no estaban homologados y como tal no deberían usarse, con lo que miles de multas fueron declaradas ilegales con toda la razón del mundo.
Miles de anulaciones
Al igual que ocurre con las fotos, pues toda denuncia de velocidad de un radar fijo debe acompañarse de dos fotos distintas del coche infractor, no vale una sola.
En este tipo de radares el problema estuvo en los soportes
En este caso hace unos meses la polémica estaba en las multas de velocidad en los radares de tramo de las carreteras nacionales, cada vez más habituales.
Radares de tramo, protagonistas
Tal y como es del dominio público los radares de tramo no te multan por superar la velocidad máxima en un punto, sino que miden la hora de entrada y salida de un tramo que puede ser de 10 o 12 kilómetros y lo que hace es sancionar a los coches que han llevado una velocidad media superior a la permitida.
En este caso lo que hacían muchos conductores era reclamar que habían adelantado a otros coches en ese tramo, teniendo en cuanta que la DGT permitía superar el límite máximo de velocidad en las carreteras nacionales para adelantar en 20 kilómetros/hora por seguridad.
La clave estaba en los radares de tramo
De esta manera miles de multas fueron anuladas con todo el derecho del mundo para los conductores, esta fue una de las principales razones por las que la DGT eliminó este margen de seguridad a la hora de adelantar y ahora es obligatorio hacerlo a la velocidad máxima de la carretera nacional, que normalmente es de 90 kilómetros a la hora.
Una decisión muy polémica en su momento y todavía, pues a día de hoy no se ha reducido la siniestralidad por ello, sino que incluso ha aumentado en este tipo de carreteras en maniobras de adelantamiento.