Dos agentes de la Guardia Civil de Tráfico muestran bandera roja a los coches
Seguridad vial
¿Sabes qué hay que hacer si un agente de la Guardia Civil de Tráfico te saca bandera roja?
Aunque se da por hecho que todos los conductores se acuerdan a la perfección del Código de Circulación la realidad no tiene nada que ver con esto...
El lenguaje de las banderas es más propio de los circuitos de velocidad que de las carreteras y autopistas, allí la eterna bandera a cuadros marca el triunfo de un piloto al terminar una prueba, mientras que la bandera roja o la negra significan respectivamente la interrupción de la carrera con entrada obligatoria a boxes o su suspensión definitiva.
En este caso en las carreteras no es habitual ver banderas de este tipo, pero es cierto que los agentes disponen de un código de banderas que los conductores deben conocer siempre y además obedecer obligatoriamente aunque no sea muy conocido.
Obligatorio cumplimiento
En este caso existen tres colores de banderas que los conductores deben obedecer, el primero es el verde, que indica que una carretera queda reabierta tras haber estado cerrada temporalmente por algún problema, como puede ser un accidente.
Bandera amarilla, atención con lo que viene
La bandera roja significa precisamente que se cierra una carretera de manera temporal y que no podemos circular salvo una excepción, que lo hagamos escoltados por agentes de la Guardia Civil de Tráfico, por último está la bandera amarilla.
Rojo, amarillo y verde
En este caso el significado de la banderola amarilla es que vamos a encontrarnos en las carreteras con algún imprevisto o algún peligro que puede afectar a la circulación, por lo que debemos circular con mucha precaución para evitar el riesgo de accidente.
Esta técnica es habitual en competiciones deportivas
Habitualmente los agentes acompañan las banderas con otros gestos, por ejemplo los agentes a pie levantan ambos brazos en horizontal para pedir que nos detengamos o los mueven arriba o abajo para que bajemos la velocidad, lo que a veces lo acompañan del toque de silbato, corto y rápido para que nos detengamos y sostenido para que continuemos.
En este caso conviene saber que no hacer caso de las órdenes de un guardia civil puede traducirse hasta en 200 euros de sanción y la retirada de 2 a 4 puntos en función de lo que valore el mismo.