El protagonista de la infracción

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Práctico

«Te puede multar si le da la gana»: un conductor explica lo que pasó cuando la Guardia Civil le pilló descalzo

Este caso real explica con toda claridad lo que pasa cuando un agente de la Guardia Civil de Tráfico te pilla conduciendo descalzo, algo habitual en verano

El tema de la indumentaria al volante salta a la actualidad periódicamente, en invierno se centra en si podemos conducir con la cazadora puesta o con botas voluminosas, mientras que en verano el dilema está en si podemos conducir descalzos o sin camiseta.

Basta con leerse de cabo a rabo el Reglamento General de Circulación para descubrir que la DGT no dice absolutamente nada al respecto, el código no recoge una sola palabra referente a conducir de una u otra manera, con lo que los agentes de la autoridad se encuentran con un problema a la hora de aplicar una sanción, y es que la ley no la respalda.

Sin respaldo legal

Lo único que pueden hacer es aplicar el artículo 18 del Reglamento, que dice que: «El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía».

Conducir descalzos, algo que suele ocurrir en verano

Conducir descalzos, algo que suele ocurrir en verano

Esto significa que al final es el criterio del agente el que debe imponerse a la hora de proponer a alguien para sanción. Tal y como explica perfectamente este conductor, el agente es libre de sancionarte si consideras que descalzo no puedes controlar correctamente un vehículo, si bien posteriormente será un juez quien dictamine si la sanción es correcta o no.

Un recurso obligado

El procedimiento que explica el agente es correcto, él propone para denuncia, el conductor lleva a cabo un recurso y finalmente será un juez quien tras consultar la jurisprudencia puede valorar si da lugar a la sanción o no, que en este caso sería una infracción leve que se sanciona con 100 euros.

Un vacío legal que el conductor resume muy gráficamente con la expresión: «Te puede multas si le da la gana», la verdad y toda la verdad de la situación, aunque en su caso le dejaron ir poniéndose unas zapatillas de deporte.

Conviene decir que desde el punto de vista de la conducción y la seguridad vial es una imprudencia por una razón muy sencilla, sin zapatos el pie tiene poca fuerza a la hora de realizar por ejemplo una frenada de emergencia, lo que podría provocar un accidente.

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