El futuro de las etiquetas puede cambiar por completo
Bajas emisiones
Balón de oxígeno para los coches con etiqueta B y C: el cambio de norma que demuestra que les queda mucha vida
Las Zonas de Bajas Emisiones comienzan a abrirse a los coches sin etiqueta, lo que blinda por el momento a los coches con etiqueta B y C
Hace solo unas horas que Madrid sorprendía a todos los conductores con un giro inesperado que va a afectar a los propietarios de los más de un millón de coches que hay empadronados en la capital.
El cambio en la normativa de las Zonas de Bajas Emisiones altera por completo el panorama y supone que la alcaldía abre la puerta a posibles modificaciones que afecten a otras de las etiquetas medioambientales, ya sea a los B, a los C e incluso a los Eco y a los Cero.
Cambio de ordenanzas
Este giro inesperado que ha dado el Ayuntamiento es la mejor prueba de que las zonas de Bajas Emisiones no son un dogma de fe ni deberían tomarse así, sino que deberían evolucionar conforme mejora la calidad del aire, lo que podría abrir paso a que otras etiquetas como las B y C recuperaran ciertos privilegios que por otra parte nunca deberían haber perdido.
El tráfico en las ciudades puede cambiar por completo
Se demuestra también que esta normativa no es una imposición de Europa ni del Gobierno central, sino que simplemente se trata de una ordenanza de carácter municipal que el Ayuntamiento puede cambiar sobre la marcha sin ningún tipo de problemas.
El ayuntamiento manda
En este caso los propietarios de los coches con etiqueta B y C respiran tranquilos después de que hayan visto que Madrid autoriza sine die la circulación de los coches sin etiqueta siempre que no estemos viviendo episodios de alta contaminación, algo muy poco habitual en la capital durante los últimos años.
Cambias los beneficios de las etiquetas
Se levanta así una amenaza sobre los propietarios de los vehículos con este tipo de etiquetas menos favorecidas, que ahora pueden respirar tranquilos al no existir una fecha concreta en la que tengan que dejar de circular los coches gasolina y diésel mientras el aire de la capital cumpla con los límites de sustancias contaminantes permitidas por Bruselas.
Hay que tener en cuenta que Madrid fue abanderada de España al ser una de las primeras ciudades en desplegar Zonas de Bajas Emisiones y limitar la circulación de coches, por lo que este cambio es muy significativo y puede extenderse a otras ciudades.