Imagen de uno de los vehículos involucrados en los excesos de velocidad

Imagen de uno de los vehículos involucrados en los excesos de velocidad

Tráfico

La Guardia Civil pilla a dos conductores borrachos, drogados y a 200 kilómetros por hora

Los conductores circulaban a más del doble de la velocidad máxima permitida por las carreteras de una de las zonas más despobladas de España

Tal y como dicen los propios agentes de la Guardia Civil parece que hay días que a todos los conductores les da por cometer la misma infracción, algo que puede aplicarse a estos dos conductores a los que sorprendió cometiendo infracciones muy similares en condiciones que pueden costarles incluso pasar una temporada a la sombra.

Los hechos ocurrieron en Teruel, en una carretera nacional no muy transitada en la que a los agentes desplegaron un control de velocidad. Hace ya tiempo que ante el aumento de siniestralidad en este tipo de carreteras la DGT decidió aumentar la vigilancia en las mismas con más controles de velocidad.

Más radares

Sorprendentemente los agentes pillaron a un Audi A6 con años circulando a 190 kilómetros/hora en un tramo de 90, lo que provocó que pararan al conductor y le sometieran a controles de drogas y alcoholemia, dando positivo en ambas sustancias.

El control estaba desplegado cerca de una curva

El control estaba desplegado cerca de una curva

Poco después y a pocos kilómetros, los agentes sorprendieron a un segundo coche que en este caso superaba los 200 kilómetros a la hora, una auténtica salvajada si tenemos en cuenta el tipo de carretera en la que se produjeron los hechos. De nuevo se activó el protocolo por delito contra la seguridad vial, por lo que se procedió a su detención e identificación.

Una salvajada

Lógicamente al tratarse de una de las zonas más despobladas de España es razonable que los conductores pensaran que no tenían riesgo de controles de velocidad en esas carreteras de la provincia de Teruel.

Los agentes no daban crédito de lo sucedido

Los agentes no daban crédito de lo sucedido

Ambos conductores han sido puestos a disposición judicial, el atestado refleja que el primer conductor dio 0,94 mg/l en la prueba de alcoholemia, por 0,88 mg/l del segundo.

Esto supone que ambos incurren en un delito contra la seguridad vial tipificado como tal en el Código Penal y van a tener que hacer frente a una multa superior a los 1.000 euros, una retirada de carnet entre 1 y 4 años y a una posible pena de prisión, que podría provocarles el ingreso en caso de contar con antecedentes.

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