Estos pueblos reciben numerosos ingresos vía impuesto de circulación
Los paraísos del motor
Madrid, en pie de guerra contra los pueblos en los que los conductores apenas pagan impuesto de circulación
Conocidos como paraísos fiscales del automóvil, en España hay decenas de pueblos en los que tienen hasta 50 coches matriculados por vecino para aprovecharse del bajo impuesto de circulación
El popularmente conocido como impuesto de circulación, técnicamente Impuesto sobre los Vehículos de Tracción Mecánica, es un negocio de unos 4.000 millones de euros anuales que termina en las arcas de los ayuntamientos, de hecho es una de sus principales fuentes de financiación.
Hace ya años que los ayuntamientos tienen la posibilidad de bonificar o gravar este impuesto en función de elementos como la cilindrada de los coches, el tipo de carburante o la potencia fiscal. Esto ha provocado diferencias de hasta un 900 % entre lo que un mismo coche paga en uno u otro municipio.
De 180 euros a 20 euros
En función de la ciudad un Sandero puede pagar entre 89 euros y 8 euros
Así, un coche medio como un Dacia Sandero de menos de 12 caballos fiscales paga 89 euros en San Sebastián, una de las ciudades más caras, pero pagaría 8 euros en pueblos como La Hiruela, en Madrid.
De hecho determinados municipios como Moralzarzal, Venturada, Navacerrada, Las Rozas de Puerto Real, Robledo de Chavela, Brunete, Collado Mediano y Patones son considerados paraísos fiscales del automóvil por el bajo importe de su impuesto de circulación.
Oficinas ficticia
Esto ha provocado que en varios de estos municipios haya matriculados entre 20 y 50 vehículos por habitante. Tal y como es conocido para poder matricular un coche en un municipio debemos estar allí empadronados, por lo que algunas empresas montan una pequeña oficina ficticia en uno de estos pueblos y matriculan allí miles de vehículos.
Hablamos de vehículos de empresa de grandes multinacionales o de coches de renting. De hecho, un coche potente que en Madrid pagaría 180 euros de impuesto de circulación, paga poco menos de 20 euros en algunos de estos municipios.
La clave está en el numerito o impuesto de circulación
Así las cosas, el Ayuntamiento de Madrid quiere que las empresas no deslocalicen sus flotas de vehículos de la capital, para lo cual prevé ligar el impuesto de circulación a la etiqueta medioambiental de los coches y no a la potencia fiscal, haciendo además importantes descuentos a las empresas que tengan matriculados un volumen elevado de coches etiqueta Cero o Eco para incentivar que las empresas vuelvan a matricular los coches en la capital.