Agentes de la Guardia Civil junto a unas bicicletas
Seguridad
La infracción por la que la Guardia Civil puede quitarte la bicicleta en plena carretera
Más allá de las multas, los agentes de la Benemérita tienen otros métodos de sanción que en muchos casos son incluso más efectivos
La convivencia entre conductores, ciclistas y los agentes de la autoridad, en este caso la Guardia Civil, cada vez es más complicada en las carreteras. Por un lado cada vez hay más ciclistas, pues se ha convertido en un deporte en auge y por otro la legislación deja demasiadas cosas en el aire que al final terminan por provocar problemas de convivencia.
Aunque no es habitual, sí es cierto que la Benemérita monta de cuando en cuando controles para ciclistas en los carriles bici, en los que puede verificar desde la alcoholemia del conductor hasta otro tipo de normas, como por ejemplo el uso de casco o de auriculares.
Controles de bicis
Tal y como sabemos el uso de casco en estas circunstancias es obligatorio, mientras que los auriculares están prohibidos genéricamente, al igual que el uso del teléfono móvil. Dos infracciones que están entre las más habituales de los ciclistas.
Los agentes en un control en un carril bici en Madrid
Lo que muy pocos conocen es que hay circunstancias en las que la Guardia Civil de Tráfico puede llegar a quedarse con la bicicleta en caso de cometer una infracción, una normativa muy similar a la de los coches cuando dictamina la inmovilización de un vehículo.
Se quedan el vehículo
En este caso si los agentes le imponen una multa a un ciclista extranjero que no tiene manera de acreditar domicilio en España se verá obligado a pagar la sanción en el sitio y si no pudiera por no tener método de pago como tarjeta o efectivo los agentes pueden inmovilizar la bicicleta, exactamente igual que hace con los coches de los extranjeros que están de paso por España y deben abonar una sanción.
A falta de casco, una camiseta en la cabeza: multa
En paralelo si los agentes ven algún problema técnico en la bici que le impida circular o que la convierta en un peligro, también pueden decretar la inmovilización de la bicicleta, que posteriormente sería llevado a un depósito y quedaría en manos judiciales hasta la resolución del problema.