Los trabajadores de Ford Almussafes llevan meses con paros constantes de producción
Industria
Valencia se juega 10.000 empleos y su ser o no ser en el automóvil europeo en las próximas semanas
La Comunidad Valenciana se juega su futuro industrial con la puesta en funcionamiento de la fábrica de baterías de Volkswagen y con la reindustrialización de la fábrica de Almussafes
Tras lo ocurrido con Tesla hace unos años, cuando las filtraciones del Gobierno de Ximo Puig respecto a las negociaciones entre Elon Musk y la Generalitat valenciana para la puesta en funcionamiento de una fábrica de Tesla dieron al traste con el proyecto, parece que las negociaciones ahora se llevan con mucho más sigilo.
La Comunidad Valenciana se encuentra sumida en dos proyectos que pueden suponer el sustento financiero para las próximas generaciones. El primero de ellos es la fábrica de baterías Powerco que se encuentra ya en un avanzado estado de construcción en Sagunto y que a finales de este mismo año estaría en disposición de producir sus primeras celdas de baterías.
Dos megaproyectos
Una fábrica que contará con una plantilla inicial de 1.200 trabajadores pero que está dimensionada para albergar a más de 3.100 a pleno rendimiento, a lo que había que sumarle un mínimo de tres empleos indirectos por cada uno directo, desde el taxista que lleva a los ejecutivos hasta el camarero del restaurante en el que comen o los proveedores de componentes.
Imagen de las instalaciones de Powerco hace unas semanas
Un proyecto que a día de hoy se ha quedado prácticamente solo en Europa, pues las bajas ventas de coches eléctricos han provocado que se cancelen varias plantas de baterías en países como Italia o Alemania.
Ahora solo hace falta que las ventas de coches eléctricos crezcan para justificar esta fábrica que tiene como cometido suministrar celdas para baterías a las plantas de Volkswagen en Navarra y Seat en Barcelona.
Ford quiere volver a ser grande
En paralelo, la jugada de Ford parece que va tomando forma, pues las bajas ventas de esta marca están provocando que la firma del óvalo lleve meses, por no decir años, intentando colocar la planta en alquiler.
Para hacernos una idea, la planta de Almussafes está produciendo menos de 100.000 coches al año, cuando su récord han sido 450.000, en materia de empleo cuenta con unos 3.000 trabajadores dados de alta, mucho de ellos en situación de regulación de empleo, para un tope de 7.000 trabajadores.
Ford busca crecer produciendo otras marcas
Parece ser que habrían sido varios los fabricantes chinos que ya se habrían interesado por la misma, en su día se habló incluso de MG. Ahora parece que las negociaciones entre el grupo chino Geely y Ford estarían muy avanzadas y que la firma china podría alquilar una de las líneas de fabricación de la planta.
El problema es que a día de hoy tanto Ford como las marcas chinas están esperando a que Europa defina las condiciones que deben cumplir los coches eléctricos para ser considerados como fabricados en Europa y con ello quedar libres de aranceles.
De poco sirve lo que está haciendo Ebro y Omoda en la antigua fábrica de Zona Franca en Barcelona, donde simplemente se ensambla, un procedimiento que supone desmontar los coches al salir de la fábrica de China para que los operarios de Zona Franca los vuelvan a ensamblar sin lograr el menor beneficio en materia de aranceles.