El nuevo motor de tres cilindros presentado por Peugeot
Industria
Peugeot da la cara: asume el problema de los motores Puretech y lanza una nueva generación de propulsores
El fabricante galo se está haciendo cargo de las reparaciones a la vez que ha ampliado garantías para dar seguridad a sus propietarios
Los motores Puretech se han convertido en un gran problema tanto para Peugeot y Stellantis como para todos los compradores que han sufrido problemas con el paso del tiempo.
El grupo habría producido unos cinco millones de unidades de estos motores, de los cuales medio millón habrían terminado en España. A grandes rasgos, el problema era que estos motores cuentan con una correa bañada en aceite que se deteriora más de la cuenta y provocaba averías graves de motor en caso de que el propietario no cambiara con frecuencia el aceite del vehículo.
Avería grave
La consecuencia han sido miles de afectados con averías muy caras tras haber ‘reventado’ el motor. Tras el problema la marca ha trabajado en dos direcciones, por un lado repara y refuerza la política de garantías para estos motores, con la creación de una web de afectados a los que se les repara el problema siempre que sean capaces de aportar el calendario de revisiones en fecha.
El nuevo motor tiene 100 caballos y no tiene correa, sino cadena
La marca ha optado también por aumentar las garantía de motor de los vehículos afectados hasta los 10 años, mientras que la garantía como marca se ha llevado a los ocho años.
Se trata de soluciones con las que la marca del león trata de paliar el daño provocado a los propietarios de coches de la marca que o bien han sufrido una avería o bien han visto caer la cotización de su vehículo de manera drástica.
Peugeot da la cara
En paralelo, la firma presenta una nueva generación de motores cuyo primer exponente es el Turbo 100, un motor 1.2 tricilíndrico diseñado desde cero entre los centros de la marca en Francia, Alemania e Italia.
Una de las principales señas de identidad del motor es que desaparece la correa de distribución y se sustituye por una cadena de distribución, mucho más fiable y que no tiene mantenimiento durante toda la vida del motor. El motor recibe también adelantos como un turbo de geometría variable, entregando una potencia de 100 caballos y 504 Nm de par.
El motor recibe también inyección de alta presión y funciona en ciclo Miller, lo que disminuye los consumos y mejora la eficacia a cualquier régimen. Por supuesto todo las piezas metálicas y no metálicas son de nuevo diseño, lo que ha obligado a realizar más de 10.000 horas de banco de pruebas y 3 millones de kilómetros.
Nosotros hemos tenido ocasión de probarlo al volante del Lancia Ypsilon y las sensaciones son inmejorables, un motor de funcionamiento muy agradable, enérgico en la entrega de potencia y con un consumo medio que ronda los 6 litros a los 100 kilómetros en uso real.