Los dos coches que trasladaron a Begoña Gómez a los juzgados
Seguridad
Por qué Begoña Gómez abandonó los juzgados ‘picando rueda’ con el coche después de declarar
La mujer del presidente llegó en una comitiva formada por dos vehículos que abandonaron las instalaciones a velocidad elevada
Hace solo unas horas que la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se presentaba a declarar en los juzgados de la plaza de Castilla de Madrid.
Al igual que ocurrió en la anterior ocasión, el Tribunal de Instancia de Madrid autorizó que Begoña Gómez entrara en coche hasta el parking de los juzgados para tomarle declaración, una excepción que admitió tras recibir informes del departamento de seguridad de Moncloa que alertaban de un «ambiente hostil y de rechazo social evidente».
Ambiente hostil
Así se garantizaba la integridad física de la compareciente, una excepción no demasiado habitual. Begoña acudía a los juzgados en vehículos oficiales camuflados pertenecientes a seguridad de Presidencia del Gobierno (Moncloa).
El primer vehículo: un Renault clio
Es decir, se trata de vehículos públicos que están asignados a Presidencia, que dispone también de agentes del Cuerpo Nacional de Policía que suelen ser de la máxima confianza del presidente y su entorno en cualquier circunstancia y que se hacen cargo de la seguridad de los operativos.
Al servicio de Presidencia
En este caso sorprendió la violenta salida de los juzgados de Begoña Gómez a bordo de un Nissan Qashqai y precedido por un Renault Clio, una comitiva discreta en la que sorprendió la velocidad a la que abandonaron la instalaciones haciendo sonar los neumáticos entre las decenas de personas que se habían agolpado a las puertas del garaje de los juzgados de plaza de Castilla para ver y grabar de primera mano la comitiva en la que viajaba Begoña.
Los vehículos se alejan por la vía de servicio de la Castellana
Tal y como nos confirma un experto en seguridad y chófer habitual en operativos de este tipo, se trata de una maniobra habitual, la clave de subir la velocidad tiene un doble objetivo, por un lado se dificulta el trabajo de los fotógrafos, pues este acelerón impide que las cámaras puedan tomar imágenes nítidas de Begoña Gómez dentro del coche.
Por otro evitan también que ningún espontáneo pueda tirarse encima del capó del coche o bloquear la comitiva y obligarla a parar, lo que podría originar un problema más serio de seguridad.