Las llantas sucias afean todo el vehículo
Práctico
Ni bicarbonato ni jabón lagarto: el producto para limpiar las llantas del coche que hay en todas las casas
Por muy limpio que esté un vehículo, si tiene las llantas sucias el efecto desmerece el resto del conjunto
Limpiar a fondo un coche no es tarea sencilla, solo los especialistas en la materia conocen los productos adecuados para cada zona del vehículo, pues no tiene nada que ver limpiar los cristales o la carrocería con las llantas y los neumáticos.
Es cierto que en los lavaderos automáticos usan productos neutros que suelen servir para todo, lo que no quita que si usamos productos específicos el resultado final será de auténtico restaurador de coches, que no tiene nada que ver con una limpieza superficial.
Restauración integral
Así, los cristales de los coches quedan mucho mejor si después de aplicar los productos de limpieza los secamos con papel de periódico. De la misma manera las llantas tienen su propio protocolo, es cierto que existen productos específicos pero son muy caros habitualmente.
Es importante que los productos no toquen la goma del neumático
Limpiar las llantas y eliminar los restos de ferodo de las pastillas de freno y grasa de la carretera no es sencillo, para eso lo mejor que hay es usar vinagre, pero no de cualquier manera, sino siguiendo una serie de cuidados, pues no deja de ser un producto ligeramente abrasivo y podríamos provocar daños en la goma de los neumáticos o en el cromado.
Disolución al 50 %
Así, debemos diluir el vinagre al 50 % con agua, esa disolución es lo suficientemente agresiva como para eliminar la grasa del aluminio pero a la vez no afecta la goma de los neumáticos.
En ningún caso debemos usarlo en estado puro. De la misma forma, aunque también hay quién aconseja echarle a la mezcla una cucharadita de bicarbonato, en nuestra opinión es mejor limpiarlos solo con la disolución de vinagre, intentando que toque la goma lo menos posible.
El vinagre es un producto mágico para las llantas
Si queremos mejorar el resultado podemos frotarlas con suavidad con un cepillo que hemos sumergido previamente en agua con una cucharadita de bicarbonato, pues hay que tener en cuenta que aunque son productos domésticos también son abrasivos.
En cualquier caso, recomendamos probar siempre en un lugar no visible antes de limpiar la pieza completa, evitando así que el producto pueda afectar a la zona que pretendemos limpiar, algo muy útil en las tapicerías, donde conviene probar siempre el producto de limpieza en un lugar no visible antes de frotar en la parte vista.