Consejos de Motor, con Paula Reig
Práctico
El truco de la moneda para saber si debes cambiar los neumáticos de tu coche
Tan rápido como sencillo de poner en práctica, este truco puede evitarnos hasta 800 euros de sanción y un accidente
Aunque no sea del dominio público, la multa por llevar mal la profundidad de los neumáticos en España es de 200 euros por neumático, lo que significa que si llevas mal la profundidad de los cuatro neumáticos del coche te enfrentas a una multa de 800 euros, un verdadero problema.
De acuerdo con la Dirección General de Tráfico la profundidad mínima del dibujo de un neumático para que esté en orden de uso debe ser de 1,6 milímetros, lo que significa que si es menor nos enfrentamos a una infracción muy seria que puede llegar a provocar que nos inmovilicen el vehículo hasta que lo solucionemos.
Despídete de tu coche
De hecho, los fabricantes recomiendan que cambiemos los neumáticos cuando la profundidad del dibujo es de 3 milímetros para evitar problemas en carretera.
La prueba de la moneda es clave y muy sencillla
En este caso el truco de la moneda permite saber si los neumáticos de un coche están en orden de uso o no.
Basta con colocar una moneda de un euro de canto en las ranuras centrales de la banda de rodadura. Como su borde exterior dorado mide tres milímetros, si este queda completamente oculto dentro de la ranura, la profundidad de la goma del neumático es suficiente; si por el contrario el borde dorado se ve, significa que el neumático está desgastado y es hora de cambiarlo.
Atención a la moneda
Se trata de un truco tan rápido como sencillo a la hora de ponerlo en práctico y además de evitarnos una multa puede evitarnos un accidente, pues si el dibujo de un neumático no es lo suficientemente profundo no evacúa el agua necesaria al llover, lo que significa que el neumático puede derrapar con facilidad.
Los medidores de profundidad cumplen una misión similar
Un sistema que nos evita usar un medidor de profundidad de neumáticos, que es más complicado y costoso aunque también es ligeramente más preciso, lo que no quita que el método de la moneda sea infalible.