Ensayos de laboratorio demuestran que los adaptadores empeoran la sujeción pélvica
El peligro de usar alargadores en el cinturón de seguridad y por qué pueden aumentar las lesiones
Los dispositivos diseñados para ganar centímetros en el anclaje alteran la geometría del cinturón probada y homologada por los fabricantes
el cinturón de seguridad es el elemento de protección pasiva más eficaz en el automóvil, concebido para retener a los ocupantes en su asiento y minimizar la gravedad de las lesiones durante un impacto. Sin embargo, la proliferación de accesorios como los alargadores y adaptadores de cinturón —utilizados habitualmente para facilitar el anclaje de sillas infantiles— ha encendido las alarmas de los expertos al alterar el funcionamiento de los sistemas homologados por los fabricantes.
Los alargadores intermedian entre la hebilla original y el cierre de la banda de seguridad para ganar centímetros de recorrido. Al introducir este elemento externo, se modifica la configuración geométrica para la que fue diseñado y testado el vehículo en las pruebas de impacto.
La alteración del ángulo de tensión y el alejamiento de la cinta respecto a la pelvis o las caderas reducen la eficacia del pretensor, el dispositivo encargado de ajustar el cinturón al cuerpo en milésimas de segundo ante un choque.
Pruebas técnicas realizadas por organismos automovilísticos de referencia, como el Club General del Automóvil Alemán (ADAC), han evidenciado que este tipo de adaptadores no ofrecen la protección anunciada.
Los ensayos de colisión con maniquíes mostraron que los arneses de maternidad y los alargadores convencionales empeoran la sujeción de la zona pélvica, favorecen el desplazamiento del abdomen hacia adelante y aumentan de forma considerable la fuerza y la presión que reciben el pecho y la pelvis en el momento de la deceleración.
Embarazadas y sistemas de retención infantil
A pesar de que el uso de estos dispositivos busca evitar la presión sobre el vientre en mujeres gestantes o facilitar el abrochado cuando la cintura o la silla infantil dificultan el acceso al anclaje, los especialistas recuerdan que los mecanismos de origen están dimensionados para distribuir el impacto por las zonas más resistentes de la estructura ósea.
La utilización de accesorios no homologados por el fabricante del automóvil puede invalidar la garantía de protección del vehículo y provocar que la banda abdominal se desplace hacia zonas blandas del cuerpo, incrementando el riesgo de lesiones internas.
Por ello, las autoridades de tráfico y los laboratorios de ensayo aconsejan utilizar de forma exclusiva el cinturón de seguridad convencional colocado de manera correcta, haciendo pasar la banda inferior por debajo del abdomen y apoyando la banda diagonal sobre el hombro y el esternón.