Enrique Gallego, secretario general de Hostelería en España
DGT
Enrique Gallego, Hostelería de España, contra la nueva tasa de alcoholemia: «Va a tener efectos muy graves en la España rural»
El Congreso tramita ya la reducción de la tasa de alcoholemia en España propuesta por la DGT, que la dejaría en la mitad
El negocio de la hostelería en nuestro país supone en torno a un 6,5 % del PIB nacional, unos 165.000 millones de euros que van a verse seriamente afectados por la modificación de la tasa de alcoholemia propuesta por la DGT y que era aprobada por el Congreso a falta de las enmiendas y tramitación en el Senado. Un sector que emplea a 1,7 millones de personas y que está bastante tocado por el incremento de los precios de las materias primas.
Un sector clave en la economía
Aunque se trata de datos aproximados, los cálculos indican que esta reducción de la tasa de alcoholemia podría suponer una disminución de la facturación de los establecimientos cercana al 10 %, con una reducción del ticket medio por comensal de entre 3 y 8 euros en función del local y de las circunstancias de acuerdo con datos sectoriales.
Vinos y licores suponen buena parte de los beneficios de los restaurantes
Hay que tener en cuenta que en España, un sector con una industria vitivinícola muy fuerte, entre un 60 % del vino y el 40 % de la cerveza se consume en los bares, productos que suponen entre el 50 y el 60 % del beneficio neto de los establecimientos por sus márgenes de ganancia.
Un problema que tal y como indica Enrique Gallego, secretario general de Hostelería en España, tendría efectos muy graves en la España rural, donde el 100 % de los conductores llegan en vehículos privados, si ellos no van directamente no hay clientela.
«Si ellos no van, no hay clientela»
Tal y como explica Enrique Gallego en declaraciones a El Debate: «No es necesaria la reducción de los niveles de alcoholemia, con el nivel actual, 0,5 en sangre, estamos en el mismo nivel que los principales países europeos como Francia o Alemania, un nivel suficiente para lograr concienciar a la población de la necesidad de conducir sin beber».
Un problema que afectaría en profundidad a los pueblos y a la España rural, «en nuestro país le complicaría mucho la vida a la España rural, esos pueblos poco poblados en los que los clientes tienen que hacen muchos kilómetros para tomarse un menú del día y una caña y ahora pueden dar positivo, una situación innecesaria para esa España rural que necesita que respeten sus usos y costumbres».
De hecho, «muy pocos países españoles tienen niveles de alcoholemia tan bajos y en ninguno el nivel de víctimas es inferior…».