Los coches flotan con mucha más facilidad de lo que piensan los propietarios
Siniestro
La DGT explica qué hay que hacer con el coche en una riada o si se forman balsas de agua: «Mejor date la vuelta»
Saber cómo actuar en estos casos puede salvarnos la vida, la DGT da unas claves muy sencillas y muy funcionales
Levante y Cataluña viven unos episodios insólitos de tormentas y danas que están poniendo en peligro la vida de sus ciudadanos, conducir se ha convertido en una actividad de riesgo en muchas carreteras, sin que las fuerzas de seguridad tengan tiempo literal a cerrarlas al tráfico porque está lloviendo demasiada cantidad de agua en muy poco tiempo.
De hecho, el principal consejo ante estos episodios diarios de tormentas es quedarte en casa, aunque lógicamente si uno de estos episodio te sorprende a la vuelta del trabajo o similar conviene saber cómo reaccionar.
Si puedes quédate en casa
Tal y como explica la DGT uno de los consejos más importantes es no intentar atravesar jamás una balsa de agua o acumulación si detectamos que hay corriente, pues la corriente puede haber modificado el lecho y llevarnos por delante con coche y todo.
Los coches navegan a la deriva con facilidad
También es importante no adentrarnos en una de estas balsas si detectamos que la profundidad de la misma llega hasta la mitad de la rueda del vehículo, independientemente de que haya corriente o no.
Si el agua supera esa cota perderemos control sobre la dirección del coche y entonces es muy probable que se mueva a la deriva. Después de dar la vuelta lo más importante es localizar una zona elevada, pues lógicamente en las zonas elevadas hay menos riesgo de acumulación de agua.
Evita el riesgo
Si pese a todo detectamos que la corriente está arrastrando el coche, hay que soltarse el cinturón y salir del vehículo abriendo siempre la puerta en sentido favorable a la corriente, entonces debemos salir y tratar de alcanzar un lugar seguro que en último caso puede ser el techo del propio coche .
Si no podemos abrir la puerta podemos intentar romper una ventanilla o abrir y salir por el maletero, pero nunca por el parabrisas que es casi imposible de romper o de arrancar de la zona delantera del vehículo para buscar una vía de escape.
En cualquier caso la prioridad es no preocuparse nunca por la integridad del coche pues el valor del vehículo es lo menos importante y en pasados episodios de este tipo los coches se convirtieron en una trampa perfecta.