El agente no duda: es una infracción grave
Seguridad vial
1.200 euros de multa por dar ráfagas a otros conductores y avisar de un control de la Guardia Civil: «Habrá sido sin querer»
La multa por este gesto tan habitual es realmente grave y los agentes no dudan en sancionar este gesto de compañerismo en carretera
Hace ya décadas que en España avisar de la presencia de un control de la Guardia Civil en carretera no solo es habitual, sino que es tomado como una muestra de que es un buen conductor y solidario con otros conductores.
Es un gesto tan habitual que hay constancia de que en la época de la banda terrorista ETA este gesto de dar las largas le sirvió a algún comando que viajaba en coche para dar la vuelta y evitarlo, un verdadero desastre que obligó a introducirlo en la Ley de Seguridad Ciudadana.
Se sigue usando mucho
Hoy en día sigue siendo muy habitual en la carretera, especialmente en colectivos como las motos, tal y como muestra este agente que para a dos vehículos en menos de cinco minutos porque les han avisado precisamente de que habían dado las largas a otros conductores de la presencia del radar.
El agente para dos coches en cuestión de minutos
El problema es tan importante que además de ser considerado como una infracción grave por el Reglamento de Circulación y sancionado con 200 euros, una sanción que fue agravada en la Ley de Seguridad Ciudadana que puede llegar a aplicarse en estos casos.
Ley seguridad ciudadana
Aquí hablaríamos de un infracción que puede sancionarse con entre 600 y 30.000 euros en función de las circunstancias, en este caso poner en riesgo la seguridad de los agentes y con ello del operativo completo.
En este caso la sanción que el conductor decide abonar en el momento son 200 euros, para acogerse al pronto pago de 100 euros. De hecho, lo habitual es que si sancionan al conductor por el Reglamento de Circulación no se le sancione también con la Ley de Seguridad Ciudadana.
Esta norma es equivalente a los famosos grupos de whatsap en los que se informaba sobre la presencia de controles de alcoholemia o cualquier otro tipo y que llegaron a ser un verdadero dolor de cabeza para la DGT.