Pedro Sánchez justo después de bajarse del coche en el que se desplazó
Parque móvil
Pedro Sánchez llegó a la entrevista de La Revuelta en un coche de 500.000 euros
El presidente del Gobierno hizo esperar más de tres horas al público asistente al programa de televisión
Hace solo unas horas que Pedro Sánchez iniciaba de forma oficiosa las entrevistas y debates televisivos previos a las elecciones en el programa de La Revuelta. La ocasión provocó que cientos de curiosos se arremolinaran a las puertas del teatro de grabación horas antes para ver al presidente del Gobierno.
En este caso y según explica uno de ellos que publica estas imágenes, estuvieron esperando más de tres horas para verle, pues llegó rodeado por un fuerte despliegue policial que apenas permitió verle en la distancia.
Despliegue de seguridad
Precedido por un vehículo de seguridad, un Alfa Stelvio, Sánchez llegaba justo detrás en el Audi A8 L W12 Security presidencial. Se trata de un coche adquirido por el parque móvil nacional en 2017 y que costó más de 500.000 euros.
Detrás del Alfa aparece el morro del coche del presidente
Un coche muy especial que pertenece a la serie de vehículos blindados que pueden resistir ataques con balas y explosivos incluso subterráneos, pues cuenta con protección de bajos. De hecho se trata del nivel de blindaje más alto, el nivel VR9, que incluye componentes como aramida, kevlar, acero y aluminio.
Dispone además de neumáticos impinchables, sistemas de apagado de incendios, filtros que limpian el aire para ataques químicos e incluso sistemas rápidos de evacuación del vehículo, con puerta pirotécnicas... Todo para proteger la vida de los ocupantes.
Sánchez junto al vehículo blindado
El coche ronda los 4.000 kilos de peso a causa de todos los refuerzos con los que cuenta la carrocería, por lo que necesita un motor lo suficientemente potente para ello, pues alcanza los 200 km/h con una aceleración de 0 a 100 km/h de 7,5 segundos.
Para ello bajo el capó esconde una joya mecánica, un propulsor de 6.3 litros y 12 cilindros con tracción integral, un vehículo con una potencia superior a los 500 caballos y que es el que usa habitualmente el presidente del Gobierno en sus desplazamientos.