Menos giros a la izquierda, menos consumo y menos accidentes
Tráfico
El curioso caso de las furgonetas que no pueden girar a la izquierda
Aunque parezcan normales, estas furgonetas tienen un comportamiento un tanto peculiar sobre el asfalto: nunca giran a la izquierda
El mundo del reparto está absolutamente disparado en todo el mundo, tanto que se ha convertido en uno de los mayores sectores económicos, aunque seamos muchos los que no entendemos cómo es posible comprar un objeto de 2 ó 3 euros y que te lo lleven a casa gratuitamente desde China. Una completa locura.
Hay que tener en cuenta que hay verdaderos gigantes del transporte y del reparto que tienen medido los costes al milímetro, es el caso de UPS, uno de los principales gigantes mundiales del reparto a domicilio que hace años que impuso una curiosa norma a sus conductores: no hacer giros a la izquierda.
No girar a la izquierda
La compañía tiene estudiado que este tipo de giros son muy problemáticos para los repartidores, por un lado les obliga a parar antes de poder girar, pues siempre vienen coches en sentido contrario, y por otro es un foco habitual de accidentes contra los coches que vienen en sentido contrario.
Más vale tres giros a la derecha que uno a la izquierda
Es por ello que el algoritmo que usa UPS da siempre prioridad a los giros a la derecha, incluso hay cruces en los que obliga a los repartidores a hacer tres giros a la derecha y rodear una manzana completa antes de hacer un giro directo a la izquierda que va a convertirse en un problema para los ocupantes de la furgoneta.
Derecha, derecha...
Con esta medida la compañía ha cuantificado un ahorro anual de unos 38 millones de litros de combustible, pues el tiempo en espera de las furgonetas antes de girar dispara el consumo de los vehículos, por lo cual la medida se aplica ya en todo el mundo.
De hecho la compañía afirma que sus vehículos realizan ya solo uno de cada 10 giros a la izquierda. Un caso de política de empresa que resulta extremadamente rentable a los trabajadores de la compañía y a la propia empresa.