El vehículo en cuestión a 210 kilómetros por hora
Suceso
La DGT graba desde un helicóptero cómo le revienta el motor a un coche y se mofa de él
Todo comienza con un seguimiento de uno de sus helicópteros a un coche que supera por mucho el límite de velocidad máximo
La Dirección General de Tráfico ha logrado volver a ser protagonista en redes sociales durante los últimos días, para ello le ha servido una de sus míticas publicaciones en las que saca a la luz la actitud que ha tenido un conductor en la carretera para distribuirlo multitudinariamente.
En este caso se trata de una publicación que eliminó horas después en las que puede verse cómo uno de sus helicópteros Pegasus sigue a un coche que estaba cometiendo un evidente exceso de velocidad.
Muy por encima del límite
En este caso se trata de un Audi A3 que circula por encima de los 200 kilómetros a la hora en la autopista A-3 en el kilómetro 160, en el municipio de Honrubia. Tal y como pueden verse en las imágenes distribuidas por la DGT, el vehículo llega a alcanzar los 212 kilómetros a la hora.
El vehículo justo antes de el problema de motor
Esta infracción supone un delito contra la seguridad vial, por lo que el conductor va a terminar delante de un juez con toda seguridad, donde va a tener que responder incluso con pena de prisión y va a ver cómo se queda sin carnet de conducir.
A prisión y sin carnet
En un momento dado y mientras el helicóptero le hace seguimiento a distancia, puede verse como la trasera del coche queda envuelta en una nube de humo blanco, lo que con toda seguridad indica una avería de consideración, ya sea del turbo o cualquier otro componente.
La publicación de la DGT
Lo que no es de recibo es que puede leerse «Forzar la máquina, puede acabar muy mal…» En este caso más que poner al conductor de ejemplo de lo que no hay que hacer, pretende que el resto de conductores se mofen del protagonista, que obviamente debe ser sancionado por lo que ha hecho a la máxima brevedad. Tal y como ocurrirá con toda seguridad siempre que le helicóptero pudiera leer la matrícula con el humo expulsado por el vehículo.