Francisco Abollo
Francisco Abollo (1940-2026)
Mucho más que un óptico
A partir de un negocio familiar, promovió la modernización de las estructuras empresariales de Zamora
Francisco Manuel Abollo López
Empresario del sector óptico
Empresario del sector óptico, comprometido en el asociacionismo patronal de Zamora, fue el primer presidente, entre 1988 y 1993, de CEOE-Cepyme Zamora.
Francisco Manuel Abollo López no nació en Zamora ni ha muerto en ella. Pero al desarrollo empresarial de la ciudad castellano leonesa dedicó el grueso de los esfuerzos de su trayectoria vital. Así lo reconoce la rama local de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) al recordar que «capitaneó la cuarta etapa institucional de la patronal zamorana en un contexto socioeconómico complejo». Prosigue la patronal zamorana que «durante su mandato, centró todos sus esfuerzos en la consolidación de la representatividad de la organización y se convirtió en una voz firme y decidida en la defensa de los intereses de las pequeñas y medianas empresas locales frente al centralismo».
Por mandato hay que entender el periodo, comprendido entre 1988 y 1993, en el que presidió la organización. A ella llegó desde otra presidencia, la de la Asociación Zamorana de Empresarios. También había regido anteriormente los destinos de la Asociación Zamorana de Empresarios de Comercio, que defendía los intereses de los pequeños empresarios. Abollo López consiguió fusionar éstas y otras pequeñas entidades patronales bajo el paraguas de CEOE-Cepyme Zamora.
Durante su mandato, se pusieron en marcha iniciativas como el Ente Ferial –el actual Ifeza– o la celebración de la primera Feria Internacional del Vino y el Queso. Otros proyectos, como la Escuela de Enología de Toro, no pudieron salir adelante. En todo caso, Abollo López era consciente de los límites de Zamora para dinamizar su desarrollo económico. Dijo en alguna ocasión que «el problema grave de Zamora no es que aquí no venga nada, sino que nosotros no queremos que venga nadie».
No sería porque él, a título personal, no lo intentara: llegó a Zamora para desarrollar un negocio familiar de óptica –representaba a la segunda generación– instalado en el centro de la ciudad. Lo modernizó –hoy es Multiópticas– si bien se quejó de la deriva del negocio óptico. En su opinión, «las grandes cadenas devalúan en exceso la Óptica y la Optometría al priorizar el descuento comercial sobre el rigor clínico». Por eso emprendió campañas para lamentar la adquisición de gafas y demás objetos ópticos por la vía digital.