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Alfonso Fanjul Gómez-Mena

Alfonso Fanjul Gómez-Mena (1936-2026)

Polémico magnate del azúcar

Expulsado de Cuba por el castrismo, ayudó a reconstruir el emporio familiar en Estados Unidos y la República Dominicana

Alfonso Fanjul Gómez-Mena

Nació en La Habana el 8 de septiembre de 1936 y falleció en Palm Beach el 3 de agosto de 2026

Formado en la Universidad de Fordham, encabezaba junto a sus hermanos Fanjul Corp, centrada en el azúcar y bienes raíces en Estados Unidos y la República Dominicana, que incluyen las filiales de Domino Sugar, Florida Crystals, C&H Sugar, Redpath Sugar, Tate & Lyle Azúcar Europea y centros turísticos que rodean La Romana, en República Dominicana.

Alfonso «Alfy» Fanjul Gómez-Mena era, junto a sus hermanos Lilian, José «Pepe», Alexander y Andrés, uno de los herederos de dos emporios azucareros cubanos, unificados por medio del matrimonio de sus padres, Alfonso Fanjul Sr y Lilian Gómez-Mena. Nada extraño que la dictadura comunista cubana, tras alcanzar el poder, les confiscase –sin indemnización– todos sus activos en la isla caribeña, incluido el palacete del barrio habanero del Vedado, hoy sede del Museo de Artes Decorativas.

La desgracia que todo exilio implica no fue óbice para que el patriarca de los Fanjul reconstruyese, con la ayuda de sus hijos, el emporio en Florida y en Luisiana, comprando miles de hectáreas destinadas a instalar los nuevos ingenios. Al fallecer en 1980, había logrado su objetivo, dejando a sus hijos el reto de expandir y diversificar el próspero negocio familiar.

También lo lograron bajo la batuta de «Alfy» Fanjul. Y no solo en Estados Unidos: también en la República Dominicana, país en el que, además del azúcar, también invirtieron en complejos hoteleros como el «Casa de Campo», donde se ha alojado en más de una ocasión el Rey Juan Carlos, con quien los Fanjul, especialmente Pepe, mantienen una buena amistad. Hoy en día, la fortuna familiar está estimada en alrededor de 8.000 millones de dólares, prueba de la buena gestión del legado recibido.

Mas esa buena gestión de «Alfy» Fanjul y los suyos no estuvo exenta de polémicas. Empezando por su extraña relación con unos políticos estadounidenses que subvencionaban su actividad azucarera, según escribe Johan Norberg en The Capitalist Manifesto: Why the Global Free Market Will Save the World, con 65 millones de dólares anuales. Prosigue el ensayista: «Utilizan parte de ese dinero para comprar apoyo político y así asegurar un flujo constante de subsidios», antes de ironizar: «Lo mejor que se puede decir de ellos es que no contribuyen a la polarización política. Durante la reñida campaña presidencial de 2016, los hermanos Fanjul se protegieron organizando una recaudación de fondos para Trump y otra para Clinton».

Más graves fueron las acusaciones vertidas contra los Fanjul y otros magnates azucareros como los Vicini por el sacerdote Christopher Hartley Sartorius sobre el trato dispensado a sus trabajadores en República Dominicana: nada menos que unas condiciones laborales rayanas en la esclavitud. Unas acusaciones, plasmadas en documentales como The Price of Sugar, que merecieron al sacerdote hispano-británico amenazas. Como recordaba en una entrevista publicada en El Debate en mayo de 2023, «le debo mucho mi seguridad al actual Rey Felipe VI. Cuando Felipe iba a alguna toma de posesión en países de Latinoamérica, representando a su padre, dejaba claro ante todos que me conocía y que éramos muy amigos».