El presidente de la Junta General del Principado de Asturias, Antonio Landeta, durante la reunión de presidentes de Parlamentos Autónomos
Antonio Landeta (1936-2026)
Pilar de la Transición en Asturias
Este heredero de una saga de políticos contribuyó a consolidar las instituciones autonómicas
Antonio Landeta y Álvarez-Valdés
Abogado
Licenciado en Derecho y que ejerció la abogacía en Oviedo y en Madrid, fue concejal de Oviedo, presidente de la Junta General del Principado de Asturias y miembro del Congreso de los Diputados.
Se define en la jerga política asturiana el «Pacto de la Jirafa», el acuerdo suscrito en 1987, por muy curioso que pudiera parecer, por el Partido Popular, el Centro Democrático y Social e Izquierda Unida para arrebatar al Partido Socialista Obrero Español la Presidencia de la Junta General del Principado de Asturias, que así se llama el parlamento autonómico. El elegido para presidirlo fue el popular Antonio Landeta y Álvarez-Valdés, que tuvo la inteligencia de usar los medios a su disposición para generar consensos y no para practicar el ajuste de cuentas político o el fomento de la crispación.
Un talante que le corría por las venas, las paternas y las maternas. Hijo de Fermín Landeta, a quien incumbió presidir la entonces Diputación de Asturias en el fatídico periodo que transcurrió entre los años 1934 y 1936 -es decir, justo después del periodo revolucionario-, era, asimismo, nieto de Antonio Landeta Ezcurdia, senador, también por el Principado, durante la Restauración. Por parte de madre, Landeta era nieto de Ramón Álvarez-Valdés, ministro de Justicia del Gobierno presidido por José María Gil-Robles entre 1933 y 1934, y que fue asesinado en la cárcel Modelo de Madrid nada más estallar la Guerra Civil, al igual, por cierto, que su jefe de filas, Melquíades Álvarez, presidente del Partido Reformista y político posibilista por antonomasia.
Con estos antecedentes, Landeta, licenciado en Derecho y que ejerció la abogacía en Oviedo y en Madrid, se decantó por Alianza Popular en los inicios de la Transición. Su primer gran golpe consistió en hacer alcalde en 1979 al ucedista Luis Riera Posada, que posteriormente le encomendó importantes responsabilidades en el consistorio. Lardeta también fue miembro del Congreso de los Diputados entre 1993 y 2000.