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21 de junio de 2024

Ojo avizorJuan Van-Halen

Escándalos

Sánchez ha rebautizado los fondos de inversión; ya no serán «fondos buitre» como siempre los nombró la izquierda. Sánchez se reunió en Davos con dos destacados fondos, Mubadala y BlackRock, y tan agradecido

Actualizada 01:25

¡Qué escándalo! La comunidad de Castilla y León se planteó informar a las mujeres de algo tan científicamente obvio como que, embarazadas, lo que llevan en su seno es un ser vivo. A Irene Montero le provocó un soponcio y Pam, su segunda, sufrió lo indecible. Pam no ha trabajado en su vida fuera de la política pero se ríe mucho. Tan grave era el problema que el Gobierno de Sánchez amenazó con activar el artículo 155. Nada menos. Pero tratándose de una comunidad cuyo presidente es del PP hay que temerlo todo.

¡Qué escándalo! El grupo Contracorriente, de la Universidad Complutense, promoverá una manifestación protestando por el nombramiento de Isabel Díaz Ayuso como «alumna ilustre» de la Facultad de Ciencias de la Información. Se trata de distinguir a antiguos alumnos que han destacado en diferentes campos: Pérez Reverte, Expósito y Díaz Ayuso, entre otros. Pero los demás no se presentan a elecciones y Díaz Ayuso, sí. Por lo que hay que poner en marcha la fábrica de truenos. El tema ya se ha llevado por delante a un excelente vicerrector. La izquierda lo aprovecha todo, como los sindicalistas aprovechan hasta las cabezas de los percebes.

¡Qué escándalo! Los fachas de siempre convocan hoy una concentración en Madrid para defender la Constitución y la unidad de España. ¿Cómo se atreven? Calladitos están mejor. El presidente fullero equiparó la convocatoria de Cibeles con la protesta independentista en Barcelona contra la cumbre hispano-francesa. Sánchez proclamó la «normalización institucional» en Cataluña y Aragonès y los suyos se encargaron de desmentirlo ante Macron. Equiparar la defensa de la Constitución con atacarla es muy grave; una felonía de grueso calibre.

¡Qué escándalo! Sánchez está cambiando su vocabulario y no me refiero a esa vergüenza del lenguaje «inclusivo». Ha rebautizado los fondos de inversión; ya no serán «fondos buitre» como siempre los nombró la izquierda. Sánchez se reunió en Davos con dos destacados fondos, Mubadala y BlackRock, y tan agradecido. No sé a dónde vamos a llegar con tanta generosidad presidencial. ¿Estará dando primeras muestras de buen sentido? Nada bueno que esperar.

¡Qué escándalo! Sánchez se reunió en Davos con «los explotadores», «los del puro», «los poderes ocultos», «los patrocinadores de la oposición»… a los que ha denunciado incluso en sede parlamentaria. Lo llamaron reunión privada y resultaba estéticamente impresentable. Esas sillitas descolocadas en un corro desigual para que Sánchez contase a los del Ibex-35 lo bien que va todo, como si ellos no supieran cómo va y sin maquillaje. Ninguno sacó temas vidriosos. Y hubo un financiero first class que no acudió al corro de la patata de Sánchez.

¡Qué escándalo! Casi todos los medios se tragaron el último tocomocho del presidente. Y no sólo los de siempre. La máquina de propaganda (bien pagada) echa humo. Sánchez llegó de Davos y se le ocurrió darse un paseíto por un parque de Coslada y allí, por casualidad, saludó a unos jubilados y compartió con ellos un juego de petanca. Y ganó. Agradeció a los jubilados su amabilidad y se excusó por interrumpir su juego. Normal. Salvo que todos los jubilados eran exconcejales y exdirigentes del PSOE de Coslada y dos de ellos padres de concejales socialistas actuales. ¡Qué sorpresa! Es la gente del «Gobierno de la gente». Ya resultaba raro que no le abuchearan.

¡Qué escándalo! Sánchez convocando a los inversores, y ellos sin hacerle caso. Los inversores extranjeros se quejan de las trabas que han de superar para invertir en España. Ven inseguridad jurídica, política fiscal poco atractiva, excesiva burocracia, cada vez más regulaciones… A ver si no va todo tan chupi como dicen el presidente y la Calviño. Dejaron hablar a Sánchez y resulta que los inversores van por otro lado. La inversión no es optimista.

¡Qué escándalo! Mientras se llevan tan bien Sánchez y Úrsula von der Leyen, el comisario de Justicia, Didier Reynders, cansado de que el Gobierno de España le engañe, ha recordado en un Pleno del Parlamento Europeo sus recomendaciones cuando visitó España; sólo los socialistas defendieron a Sánchez. Casi todos los eurodiputados no españoles (polacos, húngaros, portugueses, búlgaros o austriacos) consideraron inaudito el nombramiento como magistrados del Tribunal Constitucional de miembros del equipo de Sánchez. La Comisión advierte que «hará un seguimiento muy de cerca sobre la situación del estado de Derecho en España». Trabajo tienen.

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