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Vidas ejemplaresLuis Ventoso

¿Pero no era «un peligro para la democracia»?

Un error regalarle una foto a Sánchez para hablar de un futurible que tal vez ni suceda cuando lo has acusado de ser «la peor pesadilla que ha vivido España»

Todo indica que no es un gran admirador de Sánchez. En noviembre de 2022, solo cinco meses después de llegar a Madrid, le lanzó al presidente en el Senado el siguiente misilazo dialéctico: «Es usted la pesadilla más larga que ha vivido España», «usted no tiene límites». No está mal como punto de arranque.

Pero la dureza de la crítica ha ido aumentando. En abril de 2025, acusó a Sánchez de «erosionar la convivencia y la estabilidad y dignidad de las instituciones». Y añadió una importante advertencia: «Ante semejante usurpación de la democracia constitucional no puede ni debe ponerse la otra mejilla, y yo no lo haré». Caramba. He aquí un hombre con unos principios firmes.

Al mes siguiente, ante la riada de corrupción en el Gobierno y el PSOE, nueva escalada verbal: «Toda mafia tiene un capo», le espetó al presidente.

En junio, culpó a Sánchez de «querer destruir la justicia» y lo tachó directamente de «peligro para la democracia».

En septiembre lo acusó de «secuestrar la democracia», algo muy serio, y ante la gravedad de la situación llamó a los españoles a «rebelarse», porque «no se puede aceptar ni normalizar la anomalía». En su balance de cierre de 2025, concluyó que la corrupción socialista «es ya imposible de abarcar», y explicó que el sanchismo «llegó al poder corrompido para adueñarse del Estado».

Todas estas contundentes denuncias son del líder del PP, Núñez Feijóo, que según los sondeos será el próximo presidente, pues aunque está hoy por debajo de sus resultados de 2023, la fuerte crecida de Vox impediría un Frankestein 3 de socialistas, comunistas y separatistas. Feijóo lleva ya cuatro años señalando -con acierto, porque es así- que Sánchez está secuestrando la democracia y que dirige una mafia corrupta. El candidato del PP considera la situación tan grave que incluso ha organizado varias manifestaciones callejeras anti Sánchez.

Entonces, ¿por qué se brinda a ir a verlo mañana para hablar del envío de tropas a Ucrania, una situación hipotética que está todavía muy alejada, pues ni siquiera se vislumbra un acuerdo de paz? ¿Por qué acepta contribuir a esa imagen propagandística de falsa normalidad?

La explicación de Feijóo es la siguiente: «Yo respeto las instituciones del Estado, y la presidencia del Gobierno es una institución del Estado, por eso cuando el jefe del Gobierno te llama, tu obligación es ir». O no, Alberto. No cuando se da una situación política excepcional, como la que tú mismo has descrito al señalar que quien hoy ejerce la presidencia es una amenaza pública, contra la que has llamado incluso a «rebelarse».

Feijóo no anda fino al regalarle una foto de normalidad institucional a Sánchez tras una semana en que ha seguido desguazando el Estado con nuevas cesiones al PNV y tratando de imponernos el agravio de una financiación injusta al dictado del golpista Junqueras.

No cabe reunirse con un presidente que esta misma semana ha anunciado un decretazo antidemocrático por boca de Bolaños para dificultar el libre ejercicio de la prensa.

No cabe sentarse con un trilero que esta misma semana se ha levantado ocurrente una mañana para anunciar que ha montado un «fondo soberano español», sirviéndose de unos fondos europeos que no ha sabido gastar para crear una red de influencia empresarial del Ejecutivo que le ayude a perpetuarse.

No cabe sentarse con quien sigue utilizando el TC al estilo chavista para enmendarle la plana al Supremo, como ha vuelto a hacer esta misma semana a través de su fámulo Pumpido.

Feijóo no va a obtener ni un voto por ir de «institucional» y dar la mano a un presidente fuera de control, que es -en efecto- «un peligro para la democracia». Vivimos los minutos basura de la legislatura, soplan aires de cambio y no se puede caer en el error de andar de pamplina con el PSOE (y con Junts).

Y si en Génova creen que están acertando con tan brillante estrategia, pueden echarle un ojo a la encuesta de hoy de El Debate...