Andalucía también
Ocurre que esa hegemonía está cambiando de bando gracias a Trump, Musk y el auge de partidos patriotas en Europa (no solo en la UE, véase la reacción contra las chorradas y canalladas de Starmer en el Reino Unido). España es la más lenta en cambiar por mor del ascendiente histórico de Prisa
Moreno gobernará condicionado por Vox. Y eso es lo mejor que, dadas las circunstancias, podía pasar. A él le habría gustado que fuera diferente, como lo demuestra el hecho de que convocara elecciones anticipadas teniendo 58 escaños. ¿Ha salido mejor? No, peor. ¿Vox está mejor? Sí, ha pasado de no contar en Andalucía a ser decisivo. Debería exigir su entrada en el gobierno, con garantías de cumplimiento en materias críticas. Pero Bonilla solo es una de las caras del PP, Partido Poliédrico. Habrá que separar el trino de los planteamientos realistas.
Cuando Moreno trina, no quiere saber nada de Vox. Todo lo que no sean mayorías absolutas es para él inestabilidad. Lo que significa que le esperan unos años de mareo: por lo suyo y por lo de España, donde la mayoría absoluta se va a ver menos que una chistorra de Koldo, un Bin Laden, uno de quinientos. Es esta una certeza que mejor haría el PP en aceptar; darse de cabeza contra un muro una y otra vez, sin aprender, no les deja en muy buen lugar. Acariciaban la loca idea hacerse con la absoluta en sus taifas tres barones del PP, y este soñaba con reeditarla para fastidiar a Feijóo. Todos han recibido una ducha fría; es poco probable que ninguneen a Vox como lo hicieron en su día, cuando provocaron su salida de los gobiernos autonómicos.
Es curioso, aquello se consideró un gravísimo error. El tiempo ha demostrado que los analistas estaban equivocados y Vox en lo cierto. En el PP y su pegajoso entorno suelen llamar «error de Vox» a todo lo que hace Vox, sin excepción. Incluso cuando el partido patriota alcanza acuerdos de Gobierno con ellos, los de Génova ponen de manifiesto su insatisfacción usando a los ‘lametes’ de turno, y miran mal durante una temporada al compañero coaligado. A veces la temporada es larga, como se demostró en la dana, cuando dejaron colgado a Mazón. Nunca le perdonaron la rapidez con que se había entendido con Vox. Lo mismo vale para el sucesor de Mazón. Puede esperar más lealtad de Vox que de los suyos.
En cuanto al parecido del PP con el PSOE, es el propio de un régimen de turno de partidos, circunstancia a la que se une la escandalosa comodidad de los populares con la hegemonía cultural woke, de la que el PSOE participa con plena conciencia de su capital importancia. Ocurre que esa hegemonía está cambiando de bando gracias a Trump, Musk y el auge de partidos patriotas en Europa (no solo en la UE, véase la reacción contra las chorradas y canalladas de Starmer en el Reino Unido). España es la más lenta en cambiar por mor del ascendiente histórico de Prisa. Y Andalucía la más lenta de España al permanecer como último reducto del turno de partidos (no el de esta democracia, el de la Restauración). Moreno estallaría de gozo si el PSOE o Adelante Andalucía lo calzaran «para no necesitar a Vox». Venga.