Fundado en 1910
en el recuerdoAlfonso Ussía

El humilde profesor

Y en la Administración del Estado, sección Dirección General de Gorrones, los 5.500 euros se envían a un tal Pablo Iglesias Turrión, que no es el mismo que Pau Esglêsias Turrió, si bien Pedro Sánchez ha prometido ocuparse del asunto para deshacer el embrollo

Pablo Iglesias se ha instalado en Barcelona. Y ha encontrado trabajo en una Universidad de referencia universal. La 'Universitat Oberta', o algo parecido. Desarrollará ahí su vocación profesoral. Y lo hará con un sueldo de 8.400 euros al año, unos 720 euros mensuales. Hay que reconocerle coherencia y humildad. El vacío que ha dejado Messi en la Ciudad Condal del Reino de Aragón, lo llena el humilde profesor universitario. Se desprende y deduce de esta información, que finalmente no trabajará para Roures como estaba previsto.

Pero no se morirá de hambre ni le faltará cobijo, a pesar del reducido sueldo a percibir a cambio de su sabiduría. Dicen que el alquiler del piso se lo pagan, y que en su cuenta corriente no fallan en los primeros días de cada mes, los más de 5.500 euros que cobra por haber sido vicepresidente del Gobierno.

Sus apariciones en las televisiones amigas no serán gratuítas, y con un poco de aquí, un poco de allá, y un poquito de acullá, podrá ganarse la vida como si perteneciera a la media-alta burguesía barcelonesa, tan silenciosa durante cuarenta años y tan generosa en el pago de comisiones a Pujol y a su partido independentista desde el mínimo del 3 por ciento. Eso sí. Parte de sus ingresos los dedicará a pagar el 50% de la hipoteca sobre su chalé de Galapagar y a la manutención de sus hijos, que se han quedado con la madre, que es una mujer encantadora y equilibrada como la que más. La niñera seguirá a cargo de los contribuyentes, y por ese lado, no hay problema.

La prestigiosa Universidad de referencia universal, está intentando contratar como profesora adjunta a la sabia y gran oradora Lilith Verstrynge. Ella se resiste, porque su dominio del catalán es muy superficial. El humilde profesor lo habla con tanta soltura como el inglés, y sus futuros alumnos se sienten felices. Ellos no saben bien lo que desean aprender y estudiar, pero exigen que sus profesores se expresen en un correcto catalán. Por ejemplo: –Bon día, a los que ellos responderán, –Bon día, dando un ejemplo de serenidad lingüística que no es frecuente en Madrid. Y Pablo Iglesias, a partir de ahora será conocido por Pau Esglêsias, que suena mucho mejor. Pero con un grave inconveniente.

En la Administración del Estado, es norma rigurosa que el receptor de sus canonjías –en el presente caso 5.500 euros mensuales–, coincida en su nombre y apellidos con el agraciado de turno. Y en la Administración del Estado, sección Dirección General de Gorrones, los 5.500 euros se envían a un tal Pablo Iglesias Turrión, que no es el mismo que Pau Esglêsias Turrió, si bien Pedro Sánchez ha prometido ocuparse del asunto para deshacer el embrollo. Porque no se antoja coherente que perciba su salario de la Universidad de referencia universal como Pau Esglèsias Turrió, y simultáneamente reciba el gorroneo legal del Estado español como Pablo Iglesias Turrión.

Preguntada por la prensa adicta –es decir, la prensa en general–, acerca del lío de la identidad de su machote y colocador, la ministra de Igualdad no ha dudado en afirmar «que sólo se trata de una trampa como la que sufren todos los españoles y españolas que forman parte del espacio LGTBI y que ella, en principio, no lo va a tolerar. Que una cosa es el precio de la luz y otra que el desgaste binario pueda perjudicar a su anterior hombre por culpa del fascismo». Gracias a estas palabras, la Administración ha entendido el problema y ya no hace falta que Pedro Sánchez intervenga.

Le deseamos muy feliz estancia al humilde profesor en Barcelona. Y parecido éxito al cosechado en su brillante carrera política. Otra cosa es lo que piensen en Barcelona, pero a mí, sinceramente, y sin ánimo de ofender, lo que se piensa en Barcelona últimamente me importa un bledo.

Última hora. Pablo Iglesias, continuo y reincidente difamador del Rey Juan Carlos I y el Rey Felipe VI. Denostador de la Monarquía Parlamentaria. Amigo del terrorismo etarra y del separatismo catalán, ha sido contratado por el Conde de Godó como tertuliano y opinante de su radio RAC1.

El Conde de Godó, por error reconocido del Rey Juan Carlos, es Grande de España.

  • Publicado en la web de Alfonso Ussía el 28 de agosto de 2021