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en el recuerdoAlfonso Ussía

Infinita gratitud

Llevaba, por si me preguntaban los comisarios de Sánchez o Podemos por mi intención de voto para poder ser vacunado, otras pegatinas más extravagantes. La de Pacma, la de Femen, la de Transexual, la de Binario, una foto de Marlaska...

De bien nacido es ser agradecido. Lo soy. Bien nacido y profundamente agradecido. Me emocionaron las palabras, sinceras y contundentes de nuestro líder mundial don Pedro Sánchez. Había verdad en ellas. «Hemos vacunado a todos sin preguntarles a quién votan». Generosidad encomiable y transparente. Mi caso carece de interés.

Me inyectaron la pauta completa de la vacuna Pfeizer en el Centro de salud del Puente de San Miguel, ayuntamiento de Reocín, Occidente de Cantabria. Trato, amabilidad exquisita, y pericia profesional en las dos enfermeras que horadaron, sin atisbo de dolor, mi musculoso antebrazo izquierdo. Por si acaso, llevaba en el bolsillo pegatinas del PSOE, de Izquierda Unida, de Podemos, del Partido regionalista Cántabro, de UGT y de Comisiones Obreras.

Lo mejor que se ha escrito de Comisiones Obreras se debe al talento luminoso del gran Luis Sánchez Polack, en su canción de cuna publicada en su primer poemario «Cantares de Mío Tip». Dice así:

«Duérmete, niño mío/ que viene el CCOO CCOO/y se lleva al patrono/ que paga poco/ Arroró, arroró/ el niño sigue llorando…/ ¡La madre que lo parió!/ Y la madre sonriente/ porque es madre y porque es buena/ mete al niño en el retrete/ y tira de la cadena».

Cuando se escribió este poemilla, en 1980, había patrones que pagaban mucho y otros que pagaban poco, pero pagaban, no como ahora con los patrones ahogados con las facturas de la luz que según CCOO, no es un problema que afecta a los Sindicatos de clase, los políticos, Comisiones Obreras de los comunistas y la UGT de los socialistas.

Retomo mi testimonio de gratitud, porque soy consciente de que me he ido por las ramas, por los cerros de Úbeda y por el quinto coño, con perdón, que ahora se ha endulzado el dicho por el de «la quinta mesa, qué piropo más bonito» en honor de la segunda mujer más tonta de España, Irene Montero, no muy lejana a la más tonta de España, Yolanda Díaz, que son, más o menos, de la misma cuerda, aunque en cuestiones de coños-mesa la segunda aventaja a la primera. Y sigo por las ramas y los cerros de Úbeda. Me centro.

También llevaba, por si me preguntaban los comisarios de Sánchez o Podemos por mi intención de voto para poder ser vacunado, otras pegatinas más extravagantes. La de Pacma, la de Femen, la de Transexual, la de Binario, una foto de Marlaska, y un prospecto de la ASCCHYPPQQLMYSACLO (Asociación de Senderistas Con Chancletas y Pantalones Pirata Que Queman Los Montes Y Se Asustan Con Los Osos) de reciente creación, si bien con unos pujantes fondos de desarrollo provenientes del Ministerio de la Igualdad. Pues nada. A pesar de llevar los bolsillos de mis pantalones con más papeles que las maletas de Delcy, ningún sanitario me preguntó por mis preferencias políticas. No quiero decir con esto que me hubiera extrañado de haber sido objeto de esa exigencia. En esta España de hoy, lo más probable es que el comisario político de Sanidad se interese por esas minucias y proceda a prohibir que sean vacunados los no adscritos a Sánchez y sus variopintos socios y entornos. Pero no. Me vacunaron con cortesía y celeridad, y no encontré entre los profesionales ni un gesto adusto o distante. Todo fueron sonrisas, tranquilidad y ayuda desinteresada.

De ahí, que como ciudadano español, me sienta hondamente agradecido a nuestro líder mundial don Pedro Sánchez, por haber permitido que fuera vacunado aún a sabiendas de que mi opinión referente a su persona, es no sólo negativa, sino pésima. Pero en este caso, no ha mentido. Fui vacunado sin que me solicitaran la firma de un pliego de adhesión inquebrantable a su persona y su Gobierno. Y es muy de agradecer. Tanto, que me veo obligado a finalizar este comentario, porque las lágrimas de la gratitud no me permiten seguir escribiendo.

¡Gracias, gracias, Sánchez!

  • Publicado en la web de Alsfonso Ussía el 15 de septiembre de 2021