El futuro está en Lourdes
Cosa que me lleva a pensar que el 11 de septiembre donde estaba el futuro de Cataluña era en Lourdes y rezando, donde la tasa de fecundidad del numeroso grupo de familias peregrinas debía rondar los 4-4,5 hijos por mujer y la edad media de la madre al dar a luz al primer hijo, 24-25 años
El fin de semana pasado, como todos los años, un grupo numeroso de familias peregrinamos al santuario de Lourdes, coincidiendo con la Diada de Catalunya, el día 11 de septiembre. Durante mi estancia en la pequeña localidad francesa, vi algunos comentarios eufóricos en redes donde aparecían imágenes de jóvenes, muchos de ellos menores de edad, otros eran adultos, portando banderas, celebrando la fiesta y comentando que había cantera, que había futuro, que la independencia de Cataluña estaba garantizada.
Puede que una imagen valga más que mil palabras, pero los datos son los datos. La fecundidad en Cataluña es de 1,08 hijos por mujer, siendo la tasa necesaria para el reemplazo generacional un 2,1. En 1975, la fecundidad era de 2,72 hijos por mujer. En los años 80 bajó a 1,3. Se recuperó un poco en los 2000, subiendo a 1,53 en 2008, hasta el actual 1,08.
Además, hoy el primer hijo llega alrededor de los 31,5 años de la mujer, y contando todos los nacimientos sube a 32,6. En los 90 la gente se casaba con 25,5 años y actualmente (los pocos que se casan) lo hacen con 35,4.
Para comprender bien la magnitud del problema: en 1975, el 25,6 % de la población era menor de 15 años. Y solo el 10,2 % mayor de 65. Actualmente, el 12,9 % es menor de 15 años, y el 20 % mayor de 65.
Y si hacemos una proyección a 2070 la cosa se pone todavía más emocionante. Según el Idescat el tamaño de población se quedaría compensado, incluso incrementado, por el saldo migratorio. Pasando Cataluña de 8,12 millones a 8,95 millones. Y los porcentajes quedarían tal que así: menores de 15 años un 12,2 % y mayores de 65 un 30,2%.
Pero si el saldo migratorio fuera 0, la población se vería reducida a 5,7 millones y los porcentajes asustarían todavía más al diablo: menores de 15 años un 9-11 % y mayores de 65, un 36-38 %.
Cosa que me lleva a pensar que el 11 de septiembre donde estaba el futuro de Cataluña era en Lourdes y rezando, donde la tasa de fecundidad del numeroso grupo de familias peregrinas debía rondar los 4-4,5 hijos por mujer y la edad media de la madre al dar a luz al primer hijo, 24-25 años. O lo que es lo mismo, el futuro está en la Iglesia.
Sin Iglesia el futuro que le espera a Cataluña es: o sin niños o sin catalanes. Una república de ancianos sin futuro. Así que mejor sería controlar la euforia y pensar cómo solucionar un problema por otro lado irresoluble en muchos casos, pues los niños no aparecen por generación espontánea y ya existen franjas de edad que no tienen a casi nadie que las represente.