Fundado en 1910
HorizonteRamón Pérez-Maura

El muerto al hoyo y el vivo al bollo

Quienes leen ese periódico quieren creerse esa mentira. Van a seguir comprando ese diario porque les dice lo que quieren oír, que no es la verdad. Ésa es la degeneración moral de España hoy

Hace falta no tener ética ni deontología para titular a toda página ayer El País «Maricarmen muere desahuciada». Entre otras cosas porque el titular era una flagrante mentira. Pero no consta que el director haya sido despedido. Por si no se ha enterado, no tengo inconveniente en aclararle que esta señora no murió desahuciada. Murió hospitalizada. Y con el piso en el que vivía desde hace 70 años –y al que ya no tenía derecho– a su disposición para que regresara a él cuando le dieran el alta. Algo que desgraciadamente no ocurrió. Y por más que intenten borrarlo, la mediación para que Maricarmen Abascal pudiera volver al domicilio al que no tenía derecho la hizo, con éxito, José Luis Martínez-Almeida. El Gobierno de Sánchez, el Ministerio de Vivienda, no movió un dedo para solucionar la crisis del desahucio. Eso sí, movió todo para tomar las calles.

Este titular de El País es una muestra más de la degeneración moral de España. Los ciudadanos se informan por diferentes medios. Y tradicionalmente se ha dado especial valor a los medios escritos. Porque es mucho más fácil de conservar. Ya sea el recorte de un diario que tiene edición impresa o imprimir o guardar en el ordenador la noticia de un periódico digital. Pero parece que hoy no tiene consecuencias mentir flagrantemente. Porque quienes leen ese periódico quieren creerse esa mentira. Van a seguir comprando ese diario porque les dice lo que quieren oír, que no es la verdad. Esa es la degeneración moral de España hoy.

Por supuesto, las declaraciones de la difunta diciendo que su desahucio era culpa –en primer lugar– de Pedro Sánchez han sido convenientemente suprimidas del relato. Y ahora hay que utilizar a la muerta para una causa política. Para una campaña electoral. Están agitando la calle sin pudor y van a seguir haciéndolo porque la señora Abascal no les importa nada. Lo que de verdad les interesa es obtener el mayor rédito electoral que sea posible. Como bien sentencia nuestro refranero popular, el muerto al hoyo y el vivo al bollo. Eso es lo que está haciendo hoy la extrema izquierda que nos gobierna.

Esta extrema izquierda está demostrando gran habilidad para utilizar a los muertos a su conveniencia. Y como ya sabemos hay muertos de primera categoría y muertos de segunda. Están todo el día con los muertos de la Guerra Civil, que acabo hace 87 años. Pero los muertos de ETA, que siguió matando hasta hace 16 años, no merecen la más mínima consideración. Hasta el extremo de que se puede gobernar con el apoyo de quienes apoyaron sus asesinatos.

Por no hablar del espectáculo que vivimos el 24 de octubre de 2019 cuando el gobierno de la nación profanó la tumba de Francisco Franco en el Valle de los Caídos para llevarse sus restos mortales al cementerio de Mingorrubio.

Está visto que tenemos una izquierda a la que le gusta mucho emplear a los muertos para su beneficio político. Y para eso, hace falta ser macabro. Por favor, dejen a los muertos en paz.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas