Sánchez entra en fase control de daños
No es que el PSOE sanchista tenga corruptos. Es que todo él está ideado para la delincuencia. Que dos secretarios de Organización estén uno encarcelado con sentencia firme y otro procesado es la demostración palmaria del concepto que Sánchez –que fue quien los nombró– tenía de para qué está el partido
La corrupción es una lacra de toda sociedad que es inevitable. Todos sabemos que hay personas que se pierden ante lo que se puede conseguir por medio de una coima. Y eso se ve en cualquier ámbito de la sociedad, desde las empresas públicas y privadas, hasta el deporte pasando por todo tipo de actividades y aficiones. Y también ocurre en la política. No hay un solo partido que haya dirigido administraciones públicas que no tenga alguna oveja negra. Y esos son enemigos de quien los puso ahí. Pero con Sánchez casi todo ocurre por primera vez, y en este tema de la corrupción, también.
Sánchez está intentando hacer trampas en las elecciones. Para eso está la ley de nietos y el control de correos donde las sacas del voto postal; no se guardan bajo amparo policial. Él sabe que una mayoría como la que anticipan todos los verdaderos sondeos de opinión puede acabar con sus huesos en la cárcel. Hoy ya hay razones suficientes para levantarle la inmunidad parlamentaria. Pero los partidos que lo han apoyado hasta ahora no harían eso porque sería tanto como reconocer que han estado sosteniendo a un delincuente. Y si no se concede el levantamiento de la inmunidad, las causas por las que se pida quedan automáticamente anuladas.
Pero esa inmunidad sí se podrá levantar con una nueva mayoría. Y entonces corresponderá a los jueces evaluar lo que a estas alturas es una evidencia: no es que el PSOE sanchista tenga corruptos. Es que todo él está ideado para la delincuencia. Que dos secretarios de Organización estén uno encarcelado con sentencia firme y otro procesado es la demostración palmaria del concepto que Sánchez –que fue quien los nombró– tenía de para qué está el partido. Sus principios consisten en saltarse la ley con cualquier objetivo.
Y gracias a las informaciones de Alejandro Entrambasaguas en El Debate llegamos a saber que estaban dispuestos a matar a una juez incómoda para el presidente. En España, en el último medio siglo solo hemos visto asesinar a los terroristas y a delincuentes de muy baja estofa. Ahora vemos que los asesinatos los pueden encargar desde la Moncloaca. No paramos de mejorar.
En este barco que se hunde nos hemos encontrado esta semana con otra joya como la de los navíos de guerra marroquíes en aguas españolas el 30 de julio. Para mí la única explicación de esa filtración es la búsqueda del control de daños. Era evidente que antes o después se iba a saber. El gobierno tuvo que saberlo desde el primer minuto. Aun así Sánchez se fue de vacaciones como si nada.
Ya todo el mundo sabe que el presidente del Gobierno es un mentiroso compulsivo así que más pruebas sobre ello tienen poco coste político –si es que tienen alguno. Así que mejor sacarlo ahora no vaya a saltar la noticia en plena campaña electoral.
A los múltiples asesores de Moncloa no parece que les esté funcionando muy bien la búsqueda de nuevos relatos con los que distraer la atención. Y la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla ha demostrado por qué el Gobierno no quería que fuesen. El movimiento de masas ha sido verdaderamente increíble. Y eso es la manifestación de una España que se siente abandonada. Y sí, ambas ciudades sólo aportan un diputado cada una en el Congreso. Pero la inmensa mayoría de los españoles se sienten solidarios con ellas y ven que en el caso de Ceuta hay una traición flagrante. A España.