Cartas al director
La 'pájara' del presidente
Cuando hablo de la pájara del presidente, aunque lo pueda parecer, no me refiero a Margarita Robles. Más bien hablo del significado de esta palabra en el sentido ciclista del término. Me refiero a una bajada en las fuerzas como consecuencia de un esfuerzo continuado.
El esfuerzo por mantener el tipo después de tener que soportar malas noticias, una tras otra de su entorno más cercano. A saber: de su mujer, de su hermano, de su compañero de viaje para recabar votos, después ministro y al parecer, probador de colchones en diversos paradores nacionales.
Otras nubes negras se ciernen sobre él, como las sospechas sobre Santos Cerdán, el fiscal general del Estado, o algún alto cargo del Ministerio de Economía. Es duro tener que soportar que un antiguo amigo y compañero se empeñe en no ir solo a la cárcel y pueda tirar de la manta de forma directa o indirecta con ayuda de otros implicados.
La impresión que da es que esta pájara va para largo, porque la lista de las cosas mal hechas y no muy legales es amplia. Por mucha glucosa que tome para superarla, parece que el esfuerzo hasta llegar a la meta dentro de un par de años se le va a hacer ímprobo.