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Cartas al director

Putin no es Hitler

Desde el verano envuelto en el tedio estival, veo con cierta sorpresa los ataques inmisericordes sobre el intento de terminar con la guerra en Ucrania. Colaboradores de este periódico insisten que hay que seguir apoyando a Ucrania y yo, desde mi respeto, me pregunto cómo y con qué medios.

Nadie que yo sepa se ha atrevido a sugerir el envío de tropas o voluntarios al frente de guerra. Las sanciones económicas no han servido para gran cosa en un mundo globalizado. El país agresor tiene más de seis mil ojivas nucleares. Ignoró si alguien ha sugerido hacer el menor acto de beligerancia frente a Rusia. Europa no tiene ni siquiera armas adecuadas para ceder o defender a Ucrania frente a la Rusia de Putin.

En esta situación no hay más opción que negociar la paz lo mejor posible con la actuación medidora de la USA de Trump. Los europeos no pueden por sí mismos hacer gran cosa.

La opinión pública europea con gran simpatía hacia el país invadido no quiere saber nada de implicarse militarmente y menos enfrentarse a Rusia.

La respuesta de Europa es dejar de comprar petróleo a Rusia y criticar a los americanos por no hacer algo definitivo, aunque no se dice cómo.

Ucrania ha sido en el pasado reciente parte integral del Imperio Ruso y luego desde la Revolución una República más de la Unión Soviética. Stalin creó para tener más representación en Naciones Unidas tres nuevas repúblicas soberanas: Ucrania, Bielorrusia y Georgia separándolas de la Unión Soviética de forma artificial controladas férreamente desde Moscú.

Hasta aquí la realidad actual. Con la ayuda verbal hacia Ucrania, solo se consigue que siga la guerra que todos creen saber, si bien no se dice, que no se puede ganar. Las muertes y la destrucción son asoladoras. Yo pregunto a la esfinge, como Rubén Darío ¿qué porvenir se espera? ¿«Seremos entregados a los bárbaros fieros»?.

Lo mejor ahora es armar convencionalmente a Europa, es decir a las tres grandes. Incluyendo además armas nucleares tácticas, no ser menos que Israel, India, Pakistán y más pronto que tarde, Irán.