Cartas al director
Sector público, sector privado
Hay una frase atribuida al escritor (y gurú del pensamiento positivo) Paulo Coelho, que dice: «Si eres lo suficientemente valiente para decir adiós, la vida te recompensará con un nuevo hola». En el mundo laboral, esto debe ser sólo para aplicarse en el sector privado; porque, en el sector público, nadie tiene el valor para dimitir y largarse. Hagan lo que hagan determinados incompetentes, nadie renuncia a su puestazo y sueldazo. Si hubiese profesionalidad, ¿qué tendrían que hacer todos los responsables del gravísimo error en el sistema de protección de control sobre las pulseras antimaltrato de atención a mujeres?
En España, no ha pasado nada, y nadie ha dicho «adiós». Siempre se minimizan los errores propios, y a ser posible, la culpa es del otro. Como tampoco nadie dimitió en la Ley Montero que disminuyó penas de cárcel y hasta dejó libres anticipadamente a centenares de violadores y pederastas, entre otros delincuentes. En el caso del «sólo sí es sí» y sus pésimos resultados, si hubiese sido cometida esta tropelía por un gobierno de centro derecha, habría hecho a la izquierda radical «quemar» las calles. Lo del pasado domingo en Madrid reventando la Vuelta, es el banco de pruebas de lo que le esperará a un posible gobierno PP-VOX en el futuro: violencia de la ultraizquierda contra cualquier decisión que vaya contra el actual pensamiento único de Sánchez y de sus socios extremistas.