Fundado en 1910

Cartas al director

Europa como vocación

Aunque Felipe VI no hubiera dicho lo que dijo en contra de populismos y extremismos, cualquier mente en mediano uso lo pensaba, porque en modo alguno es razonable, salvo para los enervados cerebros polarizados, que entre españoles andemos unos a la contra de otros sin llegar a pisar esa raya que en el centro puede poner a unos de acuerdo con los otros, habiendo materias en que lo más lógico es que si el color es blanco, no haya alguno que por estar a la contra lo vea azabache. Me parece muy lógica la llamada al europeísmo, sabedor Felipe VI de que algunos tiran piedras contra su tejado aunque sea el nuestro, lo que ya es aviso de aviesas intenciones aunque algunos no lo quieran ver y siguen en la tarea ordenada desde allá del este, o del otro lado, que el rubiaco del oeste va a lo suyo.

Pienso que esta discusión en torno a nuestra relación con la Unión Europea tal vez sea el problema más importante que debemos resolver porque estar dentro o fuera puede afectar enormemente a nuestro modo de vida y a nuestra libertad.