Fundado en 1910

Cartas al director

Óscar López, perseguidor cobarde, pero cobrando

Hace falta tener poca sensibilidad... Hace falta ser un hipócrita de la política... hace falta ser falso y aprovechado de los demás...

Oscar López... ¡Qué bajeza utilizar a los muertos!, sobre todos a los fallecidos trabajando hasta el final por la salud de su partido, el PSOE.

Javier Lambán, ejemplo de firmeza ideológica, ejemplo de trabajador incansable por aquello que motivó tu suscripción política.

Hablaste siempre en libertad... Ahora, el señor Óscar López, quiere ahogar tu voz, culparte de lo que él y sus comparsas no saben defender con lo más hermoso que tiene el hombre: la palabra... lo quieren hacer con «imposiciones autócratas».

Al señor Javier Lambán, no llegué a conocerle, sí escuché sus razonamientos, libres y naturales, sin rencor... solamente con cierto desengaño, después de toda una vida defendiendo la honradez.

Le pido disculpas en nombre de todos los españoles que sí comprendían lo que quería decir con sus palabras: «libertad, respeto a la vida, respeto a los principios, respeto a sí mismo».

Yo soy creyente, quisiera entender las despreciables palabras del señor Óscar López... pero jamás comprenderé cómo es posible hacer presente aquello que aprendimos en el colegio:

«¡Qué solos se quedan los muertos!» y «¡cuántos desmemoriados quedan aquí!».