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Cartas al director

Los dos discursos necesarios para una moción de censura

Como es sabido, los 35 firmantes de una moción de censura tienen que preparar dos discursos. Un primer discurso de la persona que propone al candidato a presidente del Gobierno. En mayo de 2018, el elegido fue José Luis Ábalos; su discurso, con los retoques pertinentes, me parece perfecto para la censura de este año 2026. El segundo discurso corresponde al candidato a presidente del Gobierno. Aunque el candidato no tiene límite de tiempo, creo que debería ser breve, pues la gravedad del momento no da para más. Me permito recomendarle al candidato a presidente del Gobierno (que podría ser por primera vez una candidata) un discurso. Muy sencillo, claro, ágil, sin mayores problemas. Por ejemplo, el que sigue.

Señorías, todo el mundo sabe que la Constitución de 1978 está siendo inaplicada por nosotros mismos. Ni el Congreso ni el Senado pueden debatir y votar los Presupuestos del Estado. Señorías, a los ciudadanos ya les alteramos su veraneo del año 2023. No se merecen que volvamos a perturbar otra vez sus vacaciones. Ellos y sus familias no se lo merecen. Respondieron lealmente a la convocatoria del verano del año 2023 y les hemos defraudado. Ni tan siquiera tienen Presupuestos del Estado.

Señorías, yo les invito a que pidamos perdón con humildad y a que votemos cuanto antes esta moción de censura. Los hechos que estamos viviendo en España, de extrema gravedad, hablan por sí mismos. Les pido el voto favorable a mi elección como presidenta del Gobierno, la primera mujer desde que se aprobó nuestra Constitución de 1978. Dejo escrito en el Diario de Sesiones mi gran promesa para este final de legislatura, consistente en que a finales del mes de agosto, tras las vacaciones, convocaré elecciones generales. Los ciudadanos tienen que hablar en las urnas. Es lo justo. Muchas gracias por su generosidad, conmigo, pero sobre todo con todos los ciudadanos.

Por cierto, señorías, nuestros padres constitucionales se adelantaron a los tiempos. No pensaron en la moción de censura como algo inútil o una pérdida de tiempo si no se iba a ganar. Todo lo contrario, si no se gana la censura, lo que la Constitución establece es más mociones de censura y cuanto antes. Eso sí, con la única condición de que, en un mismo período de sesiones, los 35 signatarios no sean los mismos. Así que ya lo saben, señorías: si esta censura no prospera y no salgo elegida presidenta del Gobierno, otros 35 signatarios presentarán otra. Es lo que toca: Constitución, Constitución y Constitución.