Fundado en 1910

Cartas al director

La invasión de Ceuta y el Pacto de Múnich

A finales de septiembre de 1938 en la ciudad de Múnich, se firmó un pacto de humillación y sometimiento de las potencias occidentales democráticas frente al expansionismo y totalitarismo nazi alemán de la época.

La «política de apaciguamiento» seguida ardientemente por dichas naciones, respondió no solo a las directrices emanadas de sus respectivas cancillerías, sino a una atribulada y dubitativa población, que vivía ensimismada en sus cómodas y pacíficas sociedades, y mediatizadas por el trágico recuerdo de los efectos de la pasada Gran Guerra.

Estamos asistiendo a una analogía entre lo sucedido por aquellos años y lo visto recientemente en tierra española, ceutí para más señas. Las ansias expansionistas marroquíes, expresadas tras el paraguas de una guerra híbrida o tal vez una segunda versión de la «Marcha Verde» choca con un gobierno débil, sin apoyos sólidos en el parlamento, carente de una clara y decidida política de Estado, que en definitiva defienda sin ambages los intereses nacionales, y las propias fronteras europeas.

Las cesiones del Sáhara, una más que posible soberanía o al menos cosoberania de las plazas españolas en África y más a largo plazo una importante presión sobre las Canarias, son por definición, etapas de un «revanchismo marroquí» que irá socavando los intereses nacionales en todo nuestro flanco sur, en beneficio de las ansias no disimuladas del reino alauita.

¿Ha llegado ya el momento de plantear políticas más drásticas que paren en seco las tentativas de nuestro vecino del sur, y que evitemos por ello una hipotética situación como la vivida al año siguiente de la firma del recordado pacto, llegando al enfrentamiento armado tras la invasión de Polonia por el Tercer Reich?