Cartas al director
Monasterio de San Salvador de Benaver
Me dirijo a usted como abadesa del Monasterio de San Salvador de Palacios de Benaver (Burgos) para darle a conocer una situación que afecta al futuro de nuestra comunidad y de este monasterio.
Debido a la fragilidad de nuestras comunidades, a la falta de relevo vocacional y al deseo de cuidar mejor a nuestras hermanas mayores y de asegurar un futuro de vida para todas , hemos decidido unir tres comunidades benedictinas en una sola, que se establecerá en el monasterio de Oviedo.
El Monasterio de San Salvador, situado en un pequeño pueblo a 20 kilómetros de Burgos, ha sido durante siglos un lugar de oración, acogida y silencio. Magníficamente conservado, constituye un valioso patrimonio histórico, artístico, espiritual y cultural, estrechamente vinculado a la historia de Castilla y a la vida de esta comarca.
Nuestro mayor deseo es que continúe siendo fiel a la finalidad para la que fue creado: un espacio dedicado a la espiritualidad, el retiro y la acogida. Si ello no fuera posible, nos gustaría que este singular conjunto monástico albergara un proyecto cultural o social que respetara su identidad y garantizara la continuidad de un legado que forma parte del patrimonio de todos. Sería una satisfacción saber que este lugar continúa prestando un servicio a la sociedad, manteniendo vivo el espíritu con el que nació.
Por ello acudimos a este Diario, cuya sensibilidad hacia el patrimonio, la cultura y las raíces cristianas es bien conocida, para solicitar, si lo considera oportuno, su ayuda para dar difusión a esta situación y facilitar el contacto con instituciones, fundaciones o particulares interesados en adquirir o arrendar este singular conjunto monástico para desarrollar un proyecto capaz de garantizar su conservación, poner en valor su riqueza espiritual y cultural y asegurar su continuidad al servicio de la sociedad.
Agradeciéndole de antemano la atención que pueda prestar a esta petición, le saluda muy atentamente.