Cartas al director
Sánchez y su particular Moby Dick
La total ausencia de empatía que Pedro Sánchez tiene hacia los españoles se asemeja a la total carencia de empatía que el capitán Ahab tiene hacia su tripulación. Al igual que este último para satisfacer su ego arrastra a todos los marineros de su barco hacia el abismo, Sánchez para saciar su ambición de poder humilla a los españoles una y otra vez.
Así como el capitán Ahab ansía vengarse de Moby Dick por el daño que le ha hecho, Pedro Sánchez anhela vengarse de todos aquellos que osen limitar su poder ya sean «pseudomedios», jueces y fiscales íntegros, la UCO o la UDEF. No parará de arponearlos hasta hundirlos, cualquier otra consideración que se anteponga a su mesianico destino es irrelevante para él.
Pedro Sánchez sabe, al igual que el capitán Ahab, que solo podrá saciar su ego matando a su Moby Dick particular, que en su caso no es otro que «la democracia española».
Ambos están enfermos de soberbia, ciegos de ira, sobrados de rencor. No son más que egos heridos, ansiosos de revancha, sin reparar para nada en el coste que sus delirios de grandeza puedan causar a su alrededor. No me cabe la menor duda de que, al igual que el capitán Ahab, Pedro Sánchez morirá matando. La osadía de ambos no tiene límites.