Cartas al director
O votamos el 29-N o dejamos morir el futuro
La apatía y el desánimo que estamos viviendo en España ante la cita electoral, si los analizamos con seriedad y disciplina, no pueden ser más peligrosos para nuestra democracia. Quienes aspiramos a servir en las Fuerzas Armadas entendemos que la defensa de una nación no solo se ejerce vistiendo el uniforme, sino asumiendo la responsabilidad ciudadana en momentos clave. Se juega con el rumbo de nuestras instituciones, se juega con la soberanía de nuestro país y se fomenta permanentemente la desafección para que las mayorías silenciosas se queden en casa. Con el único objetivo de perpetuarse en el poder sin el respaldo real de los ciudadanos, se pregona una normalidad democrática mientras se intenta desmovilizar el voto directo y el control en las mesas. No es momento de delegar ni de confiar nuestro destino a la inercia. O despertamos ya y acudimos masivamente a los colegios electorales para depositar la papeleta de forma presencial, o la indiferencia de los constitucionalistas terminará por hundir los cimientos de la patria que juramos proteger.